El presidente chino Xi Jinping afirmó que una relación más estrecha entre el Reino Unido y China es “imperativa” para la paz y la estabilidad mundial, tras reunirse en Beijing con el primer ministro británico, Sir Keir Starmer.
El encuentro marca un hito diplomático: Starmer se convirtió en el primer jefe de Gobierno británico en visitar China en ocho años, en un contexto de tensiones geopolíticas y reajustes en las alianzas internacionales.
La reunión se celebró en el Gran Salón del Pueblo, donde Starmer subrayó la necesidad de relanzar los vínculos bilaterales.
“China es un actor clave en el escenario mundial y es fundamental que construyamos una relación más sólida”, afirmó el primer ministro, quien expresó su interés en desarrollar una relación “más sofisticada” con Beijing, tras años de distanciamiento político y diplomático.
Xi reconoció que las relaciones entre ambos países han atravesado “giros y vueltas que no favorecían los intereses de nuestros países”, y sostuvo que es momento de superar las diferencias.
En un mensaje que fue interpretado como una crítica implícita a los gobiernos conservadores británicos —que cuestionaron la conveniencia del viaje—, el mandatario chino elogió el papel histórico de los ejecutivos laboristas en el fortalecimiento de los lazos bilaterales.
“En el pasado, los gobiernos laboristas hicieron importantes contribuciones al desarrollo de las relaciones entre China y el Reino Unido”, señaló Xi.
Añadió que Beijing está dispuesta a desarrollar una asociación estratégica a largo plazo, que beneficie a ambos pueblos y contribuya a la estabilidad internacional, en un momento en que el mundo se vuelve cada vez más “turbulento y fluido”.
Starmer puso énfasis en los beneficios económicos de una relación más estrecha con China y recordó los compromisos asumidos al llegar al poder. “Hace 18 meses, cuando fuimos elegidos para el gobierno, prometí que haría que Gran Bretaña volviera a mirar hacia el exterior”, dijo.
“Porque, como todos sabemos, los acontecimientos en el extranjero afectan todo lo que ocurre en nuestros países de origen, desde los precios en los supermercados hasta la seguridad que sentimos”.
Xi insistió en que fortalecer la relación bilateral es “imperativo” no solo para ambos países, sino para la paz y la estabilidad mundiales, así como para el bienestar económico de sus ciudadanos. Aludiendo a los desafíos políticos, afirmó que ambos líderes podrían “superar la prueba de la historia” si lograban dejar atrás sus diferencias.
“Siempre que sea lo correcto y sirva a los intereses fundamentales del país y del pueblo, como líderes no debemos rehuir las dificultades y debemos avanzar con fortaleza”, sostuvo.
El presidente chino citó un proverbio tradicional —“Amplía tu mirada a grandes distancias”— y llamó a adoptar una visión de largo plazo basada en el respeto mutuo. Al mencionar la cercanía del Año Nuevo Chino, describió la visita de Starmer como “una señal de buen augurio”.
Periodista británico encarcelado en Hong Kong
Sin embargo, el acercamiento no está exento de tensiones. Starmer enfrenta presiones internas para exigir la liberación de Jimmy Lai, ciudadano británico y fundador del periódico prodemocrático Apple Daily, detenido en Hong Kong bajo las leyes de seguridad nacional impuestas por Beijing y que podría enfrentar una condena de cadena perpetua. Aunque se espera que el primer ministro plantee el caso y otras diferencias, ha moderado las expectativas sobre un posible avance inmediato.
En una entrevista con The Times, Sébastien Lai, hijo del empresario, sostuvo que la liberación de su padre es clave para normalizar las relaciones.
“Si hablamos de normalizar las relaciones, eso no puede suceder hasta que mi padre sea liberado”, afirmó, calificando su situación como un “trato cruel” incompatible con los valores democráticos.
Durante su agenda en Beijing, Starmer también se reunió con Zhao Leji, presidente de la Asamblea Popular Nacional. Zhao destacó que es “importante” desarrollar la relación bilateral “de forma positiva” en un entorno internacional cambiante, y aseguró que los vínculos están “en el camino correcto hacia la mejora y el desarrollo”.
Starmer calificó la visita como “histórica” y señaló que el objetivo del viaje es explorar vías de cooperación en estabilidad y seguridad global, crecimiento económico y desafíos compartidos como el cambio climático.