El exembajador de Estados Unidos en Colombia, Kevin Whitaker, habló en entrevista con La FM sobre la política estadounidense hacia Venezuela y Colombia, y se refirió específicamente a la situación de la dirigente opositora María Corina Machado. Durante la conversación, Whitaker analizó las decisiones de la administración de Donald Trump y sus posibles implicaciones para líderes venezolanos y la relación bilateral con Colombia.
¿Qué dijo Whitaker sobre María Corina Machado y la política de EE. UU.?
Whitaker indicó que la descalificación de María Corina Machado por parte de Trump le "sorprendió demasiado". Explicó que la administración estadounidense podría preferir mantener cualquier nivel de gobierno en Venezuela, incluso uno considerado ilegítimo, para evitar un resultado caótico que implique costos elevados y pérdida de vidas.
El exembajador agregó que, bajo un escenario de intervención militar, líderes como Machado podrían quedar descalificados ante ciertos críticos. “Si Edmundo González asumiera la presidencia gracias a una acción militar estadounidense, quedaría descalificado desde el principio ante ciertos críticos”, afirmó.
Whitaker señaló que la política estadounidense prioriza los intereses de Estados Unidos sobre la intervención directa en los liderazgos locales. “Como dijo Marco Rubio, la prioridad son los intereses de los Estados Unidos. Personalmente, no estoy de acuerdo con esto; creo que crea inestabilidad y es irrespetuoso con la soberanía de los países latinoamericanos, pero a la administración de Trump no le importan esas cosas”, indicó.
¿Qué escenarios se abren para la oposición venezolana según Whitaker?
El exembajador explicó que la administración Trump busca controlar indirectamente la situación en Venezuela y mantener canales de cooperación con figuras del régimen, como Delcy Rodríguez, lo que podría afectar el margen de acción de la oposición.
“Hay una discusión circular e improvisación. Trump dice 'vamos a controlarlo' y Rubio intenta 'limpiar' la declaración diciendo que se refiere a insistir en políticas o controlar el recurso del petróleo. Trump reacciona diciendo que nadie lo limpia a él y que efectivamente van a controlar. Me parece que se está improvisando demasiado”, expresó.
Whitaker también vinculó estas acciones a un nuevo planteamiento de seguridad hemisférica de Estados Unidos. En relación con Colombia, interpretó que la administración estadounidense busca que Bogotá mantenga el control sobre la lucha contra los narcóticos, pero también reconoce la proximidad de elecciones en el país.
“Lo interpreto como algo positivo. Aunque ha habido amenazas y frustración por la lucha contra la criminalidad, Trump está reconociendo que habrá otro presidente en Colombia y que posiblemente se pueda reformar y salvar la relación”, indicó.
Finalmente, Whitaker reflexionó sobre el orden internacional emergente y la postura de Estados Unidos frente a la región. “Aparentemente sí. El argumento de que Estados Unidos controla su hemisferio y puede expulsar elementos nocivos a sus intereses es una postura que podría ser repetida por Moscú y Beijing para justificar sus acciones en Ucrania y Taiwán”, concluyó.
Sostuvo que la política exterior estadounidense prioriza el control de recursos y sus intereses sobre las alianzas tradicionales y la soberanía local, un escenario que podría afectar directamente el futuro de líderes opositores como María Corina Machado y la oposición venezolana en general.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM.