En medio de las alertas por el impacto del fenómeno de El Niño en el sistema energético, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, informó que el Gobierno avanzará en medidas regulatorias orientadas a reducir el consumo y evitar el derroche de recursos.
Según explicó, las medidas incluirán incentivos dirigidos a los hogares para fomentar un menor consumo, pero también contemplarán sanciones para quienes mantengan niveles elevados de gasto energético.
“Hay que ahorrar, cuidar el agua, ahorrar energía. Vamos a expedir regulaciones que promuevan el ahorro, que den incentivos en el consumo residencial, pero que también castiguen a los derrochadores de energía”, señaló.
Incentivos para reducir la demanda de energía y gas
“También daremos incentivos para reducir la demanda de gas y energía”, afirmó.
Palma hizo un llamado a la ciudadanía a adoptar medidas de ahorro de manera anticipada, al advertir que el fenómeno climático ya comenzó.
“Muy bien que todos empecemos a activarnos con distintas medidas frente a este evento que es consecuencia del cambio climático”, expresó.
Impulso a energías renovables y llamados a operadores
De manera paralela, el Ministerio continúa impulsando la instalación de soluciones energéticas alternativas en los hogares, como los paneles solares.
“Seguimos avanzando en la instalación de paneles solares en hogares”, indicó el ministro, quien además pidió a los operadores de red acelerar los procesos de conexión de proyectos energéticos.
En ese sentido, advirtió sobre las demoras en la conexión de granjas solares que actualmente están en trámite. “Pedimos a los operadores de red toda la colaboración en esta tarea como en la de conexión de granjas que surten trámites y que en ocasiones padecen interminables demoras”, puntualizó.
Fenómeno de El Niño se adelanta en Colombia
El Gobierno confirmó el inicio del fenómeno de El Niño en Colombia, con una anticipación cercana a tres meses frente a lo previsto inicialmente. La advertencia se da en medio de proyecciones que apuntan a un evento de alta intensidad hacia el segundo semestre de 2026.
De acuerdo con el Ministerio de Ambiente, ya se registran condiciones propias del fenómeno en el océano Pacífico ecuatorial, con presencia de calor tanto en superficie como en niveles subsuperficiales, además de un acoplamiento entre el océano y la atmósfera que refuerza su desarrollo.
Las proyecciones coinciden con análisis de organismos internacionales como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y la Universidad de Columbia, que venían alertando sobre la llegada de esta fase cálida. Según estos modelos, hay un 96 % de probabilidad de que El Niño se mantenga hasta finales de 2026 e inicios de 2027, y un 63 % de que alcance una intensidad alta.
Desde el Gobierno se advierte que, de cumplirse estos escenarios, el país podría enfrentar uno de los episodios más intensos desde mediados del siglo XX, con efectos directos sobre el comportamiento de las lluvias.
Menos lluvias y presión sobre el sistema energético
El principal impacto esperado es una reducción de precipitaciones en regiones como la Andina, Caribe y Pacífica, lo que podría traducirse en menores niveles de ríos y embalses durante el segundo semestre del año.
Esto tendría implicaciones en el abastecimiento de agua, la producción agrícola y la generación de energía hidroeléctrica, además de un aumento en el riesgo de incendios forestales, que también afectarían la calidad del aire.