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23 Nov 2016 01:23 PM

Yannick Carrasco, del Atlético de Madrid, y su espectacular jugada al colombiano Santiago Arias

El jugador 'colchonero' se lució con un regate que dejó en el piso al defensa colombiano del PSV Eindhoven, Santiago Arias.
La
Fm

El partido frente al PSV Eindhoven, además del bálsamo que supuso para el Atlético de Madrid reencontrarse con la victoria tras dos derrotas ligueras consecutivas, sirvió para que jugadores como el central uruguayo José María Giménez tuvieran minutos e intentarán reivindicarse con una actuación discreta que fue de menos a más.

José María Giménez, que la pasada campaña contabilizó 37 partidos oficiales, solo uno como suplente, se ha visto relegado esta temporada a un segundo plano y el montenegrino Stefan Savic, que parece haberle ganado la partida, se ha tornado en la pareja de oficio del líder de la zaga, Diego Godín.

El central uruguayo, que solo había disputado hasta el momento dos partidos, uno de Liga contra el Deportivo y otro en Liga de Campeones, no competía desde hace casi dos meses, desde el 25 de septiembre.

Su participación en el choque contra el conjunto holandés en el Vicente Calderón no fue una sorpresa. En la previa, su técnico, el argentino Diego Simeone, ya confirmó la titularidad del uruguayo, que, por minutos, estaba siendo el cuarto central de la plantilla.

"No estoy de acuerdo con esa apreciación de cuarto central. Siempre he dicho en infinidad de veces que tenemos cuatro centrales importantísimos y con un nivel extraordinario. Giménez mañana va a jugar y son momentos. El futbolista tiene momentos en los que, en la competencia interna, para el entrenador está la posibilidad de que juegue uno u otro", valoró el técnico en la rueda de prensa previa.

Lo cierto es que Giménez, primero por una lesión que lo mantuvo fuera cinco partidos, y después por decisión técnica en los siguientes cuatro, no ha gozado de la continuidad que él podía esperarse después de dos temporadas anteriores en las que sí fue importante para Simeone.

Frente al PSV, a Giménez se le vio muy pendiente de los movimientos de su compatriota Gastón Pereiro, se situó en el centro de la zaga a la derecha de Diego Godín, junto al lateral que ocupó Sime Vrsaljko, al que buscó en más de una ocasión con el balón en los pies.

Su primera aparición importante del partido fue a los 17 minutos, cuando erró al salir a la carrera a por un balón al que llegó antes Steven Bergwijn y cuyo posterior pase a Gastón Pereiro terminó con una parada de Jan Oblak en el mano a mano.

Esa fue realmente la única acción desafortunada que tuvo en el partido y que pudo causar daño a su equipo, puesto que con el paso de los minutos su actuación fue de menos a más y a los 41 minutos, tras cortar un balón por bajo, recibió el aplauso de la afición.

En la segunda mitad, un cabezazo cruzado suyo a los 51 minutos pudo abrir el marcador, pero su remate se marchó fuera por muy poco al no llegar a remachar Gameiro.

Con el gol del delantero francés cuatro minutos después, el Atlético se soltó un poco más, su juego se volvió más fluido y eso beneficio a todo el equipo, incluida la defensa, que pudo permitirse alguna licencia de más con el balón en los pies.

Giménez, con una actuación discreta pero eficiente en un partido de poco brillo de su equipo, pidió paso en el once de Simeone, que parece que aún no ha dado con la tecla mágica de otras temporadas para que el rendimiento de la plantilla sea mayor.

El partido frente al PSV también supuso un test para Tiago Mendes. El centrocampista portugués, a sus 35 años, no jugaba desde hace casi un mes, desde el 29 de octubre frente al Málaga.

Su posición en la medular junto a Gabi Fernández rememoró tiempos pasados para la hinchada rojiblanca, que justo cinco minutos antes de ser sustituido por Saúl le dedicó una sonora ovación que retumbó en todo el Vicente Calderón.

Con información de LA F.m. y EFE