El Mundial 2026, que se disputa en Canadá, Estados Unidos y México, comenzó con novedades tecnológicas que han llamado la atención desde el primer momento. La implementación de un equipo especializado en tecnología promete transformar la experiencia tanto dentro como fuera de la cancha, haciendo los partidos más controlados, medibles e incluso, en ciertos aspectos, predecibles.
Uno de los avances más relevantes en esta edición de la Copa del Mundo es la creciente dependencia del VAR (Video Assistant Referee) en las decisiones arbitrales. Aunque este sistema no es del agrado de todos los aficionados —especialmente de quienes prefieren un juego con más contacto físico y menor intervención externa—, se ha consolidado como una herramienta clave para reducir errores arbitrales. En particular, su uso busca mejorar la precisión en la sanción de faltas y en la asignación de tarjetas disciplinarias, aportando mayor transparencia y justicia deportiva en cada encuentro.
Una decisión inédita del VAR que cambió el rumbo de la jugada
El partido entre Estados Unidos y Paraguay (disputado el 12 de junio de 2026, con un resultado a favor de Estados Unidos por 4-1) dejó una de las primeras grandes controversias del Mundial 2026, en una acción que involucró directamente al reconocido paraguayo, Miguel Almirón, y que puso a prueba la nueva regla arbitral de la "identidad equivocada".
Almirón cayó dentro del campo tras un cruce con el defensor estadounidense Tim Ream, lo que llevó al árbitro neerlandés Danny Makkelie a sancionar la falta. En ese momento, el juez no dudó y pitó la infracción. Seguido a eso, mostró tarjeta amarilla a Ream, interpretando que había existido contacto. Paraguay ejecutó rápidamente el tiro libre y el partido continuó con normalidad.
Sin embargo, la calma duró poco. Desde la cabina, el VAR intervino y llamó al árbitro para revisar la acción bajo un argumento poco habitual: una posible “confusión de identidad”. La jugada fue analizada nuevamente en pantalla y, tras observarla con detenimiento, Makkelie cambió por completo su decisión inicial.
La repetición mostró que no había existido contacto entre el defensor y el atacante. La caída de Almirón fue interpretada entonces como una simulación, lo que obligó a revertir la sanción. En una decisión que sorprendió a todos, el árbitro anuló la tarjeta amarilla a Ream y, en su lugar, amonestó a Miguel Almirón por “piscinazo”.
Lo que hizo aún más llamativo el episodio fue el momento en que ocurrió. Tradicionalmente, el VAR no interviene en jugadas relacionadas con tarjetas amarillas, y mucho menos después de que el juego ya se ha reanudado. Sin embargo, en este Mundial 2026 entró en vigor una nueva interpretación reglamentaria que permite este tipo de correcciones bajo el concepto de “mistaken identity”, ampliando el margen de acción del videoarbitraje.
La decisión generó desconcierto inmediato. Jugadores de ambos equipos, el público en el estadio y la transmisión televisiva quedaron desorientados al ver que el partido se detenía cuando ya estaba en marcha nuevamente. La secuencia rompió con lo que históricamente se había visto en el fútbol y abrió un debate sobre los límites del uso tecnológico en el arbitraje.
Las reacciones no se hicieron esperar. Algunos analistas consideraron que se trató de una correcta aplicación de la nueva norma, destacando que el árbitro logró enmendar un error evidente. Otros, en cambio, cuestionaron que la jugada no encajaba del todo en el concepto de “confusión de identidad”, sino más bien en una interpretación equivocada inicial, lo que, según ellos, podría representar un uso forzado del VAR.
En redes sociales y entre los aficionados, especialmente los paraguayos, la polémica fue aún más intensa. Se criticó que el sistema no solo cambiara la falta, sino también al jugador sancionado, y que lo hiciera después de haberse reanudado el juego, algo que rompe con la lógica tradicional del fútbol.
Regla de la "identidad equivocada": cómo funciona y en qué casos aplica
Esta reglamentación no apareció por casualidad, sino que la FIFA y la IFAB la introdujeron tras identificar problemas recurrentes en el arbitraje con el VAR.
Uno de los motivos principales por los que se creó esta norma es corregir errores que, en muchos casos, podían resultar injustos. Es importante recordar que, antes de esta modificación, el VAR no podía intervenir en tarjetas amarillas, y si el juez central se equivocaba, la sanción se mantenía sin corrección, lo que derivaba en jugadores amonestados sin falta, simulaciones sin castigo y decisiones erróneas que incluso afectaban suspensiones.
Otra de las funciones de esta nueva regla es resolver posibles confusiones de identidad. Originalmente, el concepto de “mistaken identity” se utilizaba principalmente para expulsar al jugador correcto en peleas o jugadas caóticas. Sin embargo, la FIFA detectó que también ocurrían situaciones en las que el árbitro sancionaba una falta inexistente o atribuía la acción al jugador equivocado. Por ello, ahora el VAR puede intervenir si la sanción (amarilla o roja) recae en la persona incorrecta o parte de una interpretación equivocada de la jugada.
Además, esta normativa también busca combatir la simulación y reducir los conocidos “piscinazos” en el fútbol. Este tipo de acciones solían generar tiros libres peligrosos o amonestaciones injustas al rival. Aunque antes el futbolista podía ser sancionado si el árbitro detectaba la simulación, ahora existe la posibilidad de que la jugada sea revisada por el VAR, incluso con el partido en curso, permitiendo corregir el veredicto y garantizar una decisión más justa.
A pesar de que la medida busque corregir errores claros, reducir ventajas por engaño o hacer un arbitraje más reciso, han aparecido argumentos en contra. Quiénes no están de acuerdo, argumentan que esta regla puede romper el ritmo del partido, genera dudas sobre hasta dónde puede intervenir el VAR y algunos aficionados consideran que se “estira” demasiado el concepto de confusión de identidad.

Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué pasó con el VAR y la regla de “identidad equivocada” en el Mundial 2026 en el partido Estados Unidos vs Paraguay?
En el partido entre Estados Unidos y Paraguay del 12 de junio de 2026, el VAR intervino tras una jugada de Miguel Almirón que inicialmente fue sancionada como falta. Luego de la revisión, el árbitro cambió su decisión: anuló la tarjeta amarilla al defensor Tim Ream y sancionó a Almirón por simulación, aplicando la nueva regla de “identidad equivocada”.
¿Quiénes estuvieron involucrados en la polémica del VAR en el Mundial 2026 y qué decisión tomó el árbitro?
Los protagonistas fueron Miguel Almirón, Tim Ream y el árbitro Danny Makkelie. El juez primero sancionó falta y amonestó al defensor estadounidense, pero tras la intervención del VAR revisó la jugada, determinó que no hubo contacto y terminó amonestando a Almirón por simular la infracción.
¿Por qué el VAR pudo intervenir en una tarjeta amarilla en el Mundial 2026 y qué cambió en la regla?
El VAR pudo intervenir gracias a una nueva norma introducida por la FIFA y la IFAB llamada “mistaken identity”, que permite corregir sanciones disciplinarias incluso después de reanudado el juego. Antes, el sistema no podía actuar en tarjetas amarillas, lo que dejaba errores sin corregir.
¿Qué consecuencias generó la aplicación del VAR y la regla de identidad equivocada en el Mundial 2026?
La decisión generó confusión entre jugadores y aficionados, además de un debate sobre los límites del VAR. Aunque permitió corregir un error arbitral, también provocó críticas por interrumpir el juego ya reanudado y por ampliar el alcance del videoarbitraje en decisiones que antes no se revisaban.
¿Para qué se creó la regla de identidad equivocada del VAR y cómo impacta el arbitraje en el fútbol?
La regla se creó para corregir errores injustos, evitar sanciones a jugadores equivocados y combatir simulaciones. Su implementación permite revisar jugadas mal interpretadas y mejorar la precisión arbitral, aunque también ha generado cuestionamientos sobre su impacto en el ritmo del juego y el uso excesivo de la tecnología.