Antoine Griezmann, delantero del Atlético.
Antoine Griezmann, delantero del Atlético.
AFP
24 Abr 2019 03:28 PM

Atlético de Madrid se sigue aferrando a una mínima esperanza en la Liga

El cuadro rojiblanco venció al Valencia e impidió la celebración anticipada del Barcelona.
Tomás Guzmán Torres
Tomás
Guzmán Torres
@tguzmant

Atlético de Madrid venció 3-2 al Valencia en el marco de la fecha 34 de la liga española, aplazando la posibilidad de título del Barcelona, líder de la tabla de posiciones.

El cuadro rojiblanco ganó cuando se lo propuso al Valencia, con ambición, solvencia y respuesta en cada una de las dos igualadas de su adversario y con el gol definitivo de Ángel Correa; un giro y un tiro imparables para aplazar la celebración del Barcelona.

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Un triunfo que pareció del conjunto rojiblanco dos veces, primero con el veloz 1-0 de Álvaro Morata, nivelado por Kevin Gameiro, y después con el rotundo 2-1 de Antoine Griezmann, empatado de penalti por Dani Parejo, pero que no lo fue hasta la irrupción del atacante argentino, capaz de rebelarse en el momento más inesperado, esta vez en el minuto 81, para agarrar los tres puntos con total convicción.

Tan cierto es que el fútbol hoy es esencialmente un juego de errores como que necesita determinación y destreza para aprovechar cada uno, como lo hizo el Atlético en cada uno de los tres goles con los que doblegó a un Valencia imprevisible, capaz de nivelar dos marcadores adversos, pero también de ser un 'juguete' en las dos primeras dianas locales y permitir una tercera nada más empatar.

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También de recibir el 1-0 a toda velocidad. En el minuto 8. Cierto que Guedes, hoy lejos de sus versiones recientes, que se presentaba como goleador ocho veces en los últimos diez encuentros antes de su visita al Metropolitano y que sustituido en el minuto 57, perdió un balón que nunca debe perderse en su territorio, pero también que el Atlético lo transformó en muchísimo más.