El futuro del estadio El Campín como escenario para conciertos y eventos masivos volvió al centro de la controversia en Bogotá. Durante un debate en Rounds FM, el empresario del entretenimiento John Sepúlveda y el concejal Leandro Castellanos discutieron sobre la posibilidad de compartir la infraestructura entre espectáculos musicales y partidos de fútbol, en medio de cuestionamientos por la planificación y las condiciones del terreno de juego.
La discusión se produce en un contexto de preocupación por el estado de la gramilla, las dificultades para disputar encuentros deportivos y la incertidumbre alrededor de próximos conciertos, entre ellos el de Fonseca. Mientras el sector del entretenimiento defiende el potencial cultural y económico de estos eventos, desde el ámbito político se insiste en que el fútbol debe conservar la prioridad establecida para el estadio.
El Campín, entre los conciertos y los partidos de fútbol
John Sepúlveda, productor ejecutivo de grandes espectáculos y promotor cultural, defendió el uso de los estadios para actividades que trasciendan el deporte. Según explicó en Rounds FM, estos escenarios cuentan con ventajas logísticas, facilidades de acceso y capacidad para recibir entre 40.000 y 50.000 personas.
Para el empresario, la convivencia entre conciertos y fútbol es posible si existe coordinación entre los organizadores, los responsables del estadio y los equipos deportivos. Como ejemplo, mencionó los conciertos de BTS en Latinoamérica, que, según señaló, generaron una importante derrama económica para Bogotá.
Sepúlveda reconoció, sin embargo, que hubo fallas en la coordinación de los eventos y los compromisos deportivos. A su juicio, los partidos pudieron programarse con mayor distancia respecto a los conciertos, de manera que la gramilla tuviera tiempo suficiente para recuperarse.
El empresario también sostuvo que otros escenarios de la ciudad no reúnen necesariamente las mismas condiciones logísticas de El Campín. Por eso, insistió en la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre el Distrito, los promotores y los empresarios independientes del sector cultural.
Leandro Castellanos pide priorizar el fútbol
La posición del concejal Leandro Castellanos se centra en la protección del fútbol y el cumplimiento de las reglas que rigen el uso del estadio. Aunque reconoció que Bogotá necesita espacios para la cultura y los grandes espectáculos, advirtió que la convivencia no puede producirse a costa de la actividad deportiva.
Castellanos afirmó que existen compromisos contractuales que deben respetarse y sostuvo que la prioridad del fútbol está contemplada tanto en los antecedentes de la donación del escenario como en el contrato vigente con el operador privado.
Como argumento, señaló las dificultades que han afrontado Millonarios y Santa Fe para disputar sus compromisos en Bogotá. También mencionó partidos de instancias decisivas que debieron jugarse fuera de la ciudad y cuestionó el estado de la gramilla, al que calificó como deplorable.
El concejal agregó que Bogotá dispone de otros espacios para conciertos, entre ellos el Parque Simón Bolívar, el Movistar Arena, el MedPlus y el Vive Claro. En su opinión, la oferta cultural debe desarrollarse sin desplazar al fútbol ni comprometer las condiciones técnicas del terreno de juego.
Falta de planificación y tecnología, en el centro de la polémica
Uno de los puntos de coincidencia entre los invitados fue la necesidad de mejorar la planificación. Sepúlveda admitió que faltó concertación entre el fútbol, la administración del estadio y los promotores, mientras Castellanos sostuvo que los cronogramas actuales no permiten garantizar una convivencia adecuada.
El concejal advirtió que todavía quedan conciertos programados y compromisos importantes del campeonato colombiano, incluidas las fases finales, lo que aumenta la presión sobre el escenario.
Además, cuestionó que, tres años después de la llegada del operador privado, todavía no se haya materializado el nuevo escenario al que hizo referencia durante el debate.
Para Castellanos, incorporar tecnología y adecuaciones técnicas sería fundamental para evaluar la viabilidad de mantener una programación simultánea de espectáculos y partidos.
¿Cuál es el futuro de los eventos masivos en El Campín?
El debate deja en evidencia dos necesidades para Bogotá: contar con infraestructura capaz de recibir grandes espectáculos y garantizar que los equipos de fútbol puedan competir en condiciones adecuadas.
Mientras Sepúlveda defiende una articulación entre cultura y deporte que aproveche las ventajas de El Campín, Castellanos insiste en que cualquier acuerdo debe respetar la prioridad deportiva y las obligaciones contractuales.
La controversia alrededor del concierto de Fonseca refleja las consecuencias de una programación cuestionada y mantiene abierta la discusión sobre el futuro del estadio.
El desafío será establecer reglas claras, mejorar la tecnología y coordinar los calendarios para que los conciertos y el fútbol puedan coexistir sin poner en riesgo la gramilla ni la actividad deportiva de la capital.
*Esta nota se realizó con apoyo de IA.