Derbi en Madrid minimizado por la segunda posición

El partido será este domingo.

La trascendencia reciente de los derbis madrileños entre Real Madrid y Atlético de Madrid, que han decidido dos Ligas de Campeones y siempre fueron decisivos en la pelea por el título de Liga, se rebaja en un duelo en el que primará el orgullo en la pugna por ser subcampeón.

El regreso del Atlético de Madrid a la elite del fútbol gracias a Diego Simeone devolvió a escena grandes derbis, ya 25, y los tiñó de rojiblanco en Liga.

Las dos finales de Liga de Campeones y la última semifinal demostraron quien es el rey de Europa en la competición fetiche del Real Madrid. Esa grandeza de una eterna rivalidad se rebaja en un duelo fuera del foco de la pelea por títulos, con los dos grandes de la ciudad de Madrid pendientes de sus competiciones europeas.

Con el Barcelona como sólido líder y una ventaja que convierte en misión imposible el título para sus rivales, la lucha en el derbi se centrará en peleas individuales. La remontada goleadora de Cristiano Ronaldo en busca de alcanzar a Leo Messi y acabar máximo goleador, la seguridad de Jan Oblak en su camino a ser el portero menos goleado con 14 goles en 30 partidos.

En el caso de Zinedine Zidane su objetivo es firmar su primer triunfo en Liga en el Santiago Bernabéu. La Liga de Campeones le deparó sus grandes victorias en su pulso táctico ante Simeone, pero no olvidará que fue el Atlético el que le endosó su primera derrota como técnico madridista (0-1) y que en la última edición no pasó del empate (1-1).

Con la mirada puesta en la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones que el miércoles disputa ante el Juventus y el sueño de aumentar la leyenda con una tercera Copa de Europa consecutiva, Zidane variará la configuración de su equipo buscando dañar la firme estructura táctica rojiblanca.

Apostará por extremos, devolviendo al once a dos jugadores que le han resucitado el equipo como Lucas Vázquez y Marco Asensio, con la ‘obligación moral’ de alinear a Gareth Bale de inicio, aunque en la pizarra no encaje en el 4-4-2 y para ello tenga que sentar a Karim Benzema.

Bale quedó señalado en el momento clave de la temporada, en esos duelos que son decisivos y quedó apartado del once. Suplente en los dos partidos de la eliminatoria ante el PSG. Ni calentó en el primer capítulo contra el Juventus en Turín. Con un nuevo rol que le cuesta asumir, el galés encara una de sus últimas oportunidades de brillar en una gran cita antes de decidir su futuro en verano. Llega enchufado en Liga, con tres goles en los dos últimos partidos, y necesita más que nadie ser protagonista con una gran actuación.

En defensa debe decidir Zidane si forzar a Raphael Varane, con molestias en su pierna derecha tras Turín, sabiendo que debe jugar ante la Juve por la ausencia por sanción de Sergio Ramos. Si finalmente reserva al central francés en el derbi jugará Jesús Vallejo, que tendría ante sí el premio a su trabajo en la sombra con dos titularidades en dos grandes citas.

Las rotaciones de Zidane podrían dejar en el banquillo a jugadores de la importancia de Luka Modric e Isco Alarcón, para cambiar el estilo de juego de un equipo que buscará la verticalidad y el vértigo para generar desequilibrio. Su mejor rematador estará en punta, con Cristiano Ronaldo, que tras lograr el gol de su carrera con la chilena soñada en el Juventus Stadium y batir nuevos récords, buscará ser el autor del tanto 500 de la historia de los derbis madrileños en Liga. El primero que marca dejará escrito su nombre para siempre.

Enfrente está el Atlético, de nuevo ante el Santiago Bernabéu y frente a otro desafío contra el ‘eterno’ rival, menos transcendente que otras veces, pero emocional y numéricamente relevante para él, porque es un duelo fundamental en su firme camino por la segunda posición, de la que no se ha movido desde hace dieciséis jornadas.

Mientras vienen nuevos retos en la Liga Europa, en la que suma sus partidos por victorias en su pretensión de conquistar el título, y aguarda la improbable caída del Barcelona, al que avista todavía a nueve puntos de distancia, la segunda plaza es el objetivo actual, también el límite aparente, del bloque rojiblanco en el actual campeonato, en el que sólo ha cedido tres derrotas en 30 jornadas.

A las dos últimas, seguidas como visitante (1-0 con el Barcelona y 2-1 con el Villarreal) y concentradas en las últimas cuatro citas, el Atlético contrapone sus trece triunfos en sus últimos quince partidos oficiales, sus quince porterías a cero en los 21 duelos más recientes o, en concreto en la Liga, sus 15 victorias en 20 choques.

También el momento de sus hombres clave. En ataque, de Diego Costa y Antoine Griezmann, este último goleador sin parar en sus cuatro últimos choques, con 16 tantos en sus últimos 15 partidos, de los que sólo se quedó sin batir la portería rival en cuatro. En defensa, Jan Oblak, una garantía de sólo 18 goles en contra en sus 38 encuentros de este curso, 25 de ellos sin daño alguno.

Entre esa delantera, la titular este domingo en el Santiago Bernabéu salvo sorpresa, y la portería, con el guardameta esloveno indiscutible, aún más cuando ya se le ve totalmente recuperado de las molestias de las anteriores semanas, Simeone alineará un once reconocible de principio a fin, aunque el jueves espere Lisboa y el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga Europa.

Sin pruebas en la última sesión, el técnico podría contar en el medio con Saúl Ñíguez, Thomas Partey, Gabi Fernández y Koke Resurreción, la fórmula que propuso en el Camp Nou, o dar opción a Víctor Machín, ‘Vitolo’, “espectacular” en el entrenamiento del viernes, según expresó el preparador físico, Óscar Ortega.

En la defensa, Simeone tiene de nuevo prácticamente los justos. Pendiente de la duda por unas molestias musculares de Sime Vrsaljko, dentro de la convocatoria de 19 jugadores (completada por el central Antonio Montoro y el medio Toni Moya, los dos del filial), tiene cuatro hombres disponibles del primer equipo para la zaga: Juanfran Torres, Stefan Savic, Diego Godín y Lucas Hernández.

No tiene más para esa línea mientras José María Giménez supera el traumatismo en el pie izquierdo -se pierde su tercer encuentro seguido por esa dolencia- y Filipe Luis se restablece de la fractura de tibia a la que fue sometido hace tres semanas y que le mantendrá al menos cinco más fuera de competición.