En una tarde soleada, el BC Place Vancouver recibió a su selección para enfrentarse a Qatar en el cierre de la fecha dos de su grupo, en el que un triunfo sería clave para cualquiera de los dos de cara a la clasificación a dieciseisavos.
El duelo inició ágil, con ambas selecciones buscando abrir el marcador, pero Canadá impuso su posesión y con remates gélidos cerró el juego en el primer tiempo. Recién al minuto quince de juego los locales consiguieron un tiro de esquina que ejecutaron mal, pero les favoreció el rebote a los chicos de la hoja de maple, que armaron una segunda jugada, de la cual, el portero Abunada dejó un nuevo rebote y el nueve canadiense envió al fondo. Larin hizo levantar al público local.
El aluvión de centros y remates continuó y el segundo llegó trece minutos después. En esta oportunidad, Canadá armó una jugada al mejor estilo del PSG, que se vio interrumpida en un pase en el borde del área chica. David estuvo atento y capturó la bocha en el aire, controló y no dudó en rematar. El portero qatarí no pudo contener el disparo; 2-0 antes de la media hora.
La máquina canadiense acabó con el sueño Qatarí
Un par de minutos más tarde, el árbitro concedió penalti a Canadá, luego de que Mohamad Ahmed empujara a Buchanan. En medio de la discusión entre los jugadores, el árbitro mostró la amarilla al defensor y David tomó los once pasos para rematar. Pero el VAR paró todo e indicó que había una falta previa fuera del área, por lo que ya no hubo amarilla, pero sí roja para el lateral y un tiro libre que los locales no aprovecharon.
Canadá no bajó el ritmo y Akram Afif evitó que su arco volviera a caer en la línea; el extremo que evitó la goleada antes del minuto 35. Sin embargo, al minuto dos de añadido, Canadá volvió a hacer daños por las bandas; David celebró su doblete luego de que empujara un balón que el portero sacó en la línea tras un cabezazo de Larin.
El segundo tiempo, un trámite deportivo
Lopetegui buscó mejorar el rostro del equipo asiático, y antes de que finalizara el primer tiempo ya había sacado a su nueve, Abdurisag salió para dar paso a Sultan Al-Brake. Asimismo, envió otros nombres en diferentes líneas para buscar otro tipo de juego, pero la dinámica siguió favorable a los canadienses, que producían aún daño por las bandas medio orientales.
Las discusiones fuertes volvieron tras la expulsión de Assim Madibo, que entre lágrimas se fue. Lesionó a Kone. Todos los jugadores, sin importar el color de su camisa, se conmovieron por la rotura de su pierna. El juego se detuvo alrededor de ocho minutos por este suceso. En su lugar entró Saliba. Qatar, con 9 en la cancha, decidió cerrarse para evitar más goles en contra y el país de la hoja de Maple se hizo más grande; las faltas continuaron y los abucheos locales sonaron contra los visitantes. Al minuto 62 Canadá volvió a celebrar. Saliba cobró un tiro libre, su disparo pasó alto al lado de la barrera, chocó con el palo izquierdo de Abunada, que se estiró todo lo que pudo, pero no fue sino capaz de sacarla de adentro, mientras los representantes de Canadá mostraban una camiseta de Kone.
Más tiempo se perdió con la revisión al portero qatarí, que pidió revisión médica porque sentía molestias en su hombro. Continuó en el campo; la afición local hacía la ola; y los canadienses insistían por las bandas.
Al minuto 74, llegó el quinto, que era inevitable, esta vez fue un autogol de Mohammed Manai, que intentó desviar un disparo fuerte, pero no tuvo suerte. No obstante, la FIFA concedió el tanto a Shaffelburg, ya que el disparo iba hacia los tres palos.
Parecía que Canadá dependía de una goleada para clasificar, porque siguió con el ritmo pesado contra los de medio oriente. El portero hacía lo que podía, sus defensas igual, pero una de las peores presentaciones en lo que va de mundial ya estaba consolidada. Con nueve minutos de añadido, llegó el sexto gol de Canadá. Jhonatan David se llevó la pelota, luego de atrapar un pase de Saliba que iba fuerte. No dudó en mandarla a guardar.