2 Mayo 2016 02:59 PM

Por un pelo, a la cárcel tres presuntos asesinos de un policía

La Dirección Nacional de Fiscalías Especializadas logró la captura y posterior envío a prisión de tres integrantes de una organización delictiva.
La captura se desarrolló con base en investigaciones de ADN y las identificaciones registradas en la red social de Facebook. Un pelo hallado en la escena del crimen permitió ubicar a los presuntos autores.
 
Los afectados con la medida fueron identificados como Héctor Eduardo Ruiz Briceño, Carlos Eduardo Prieto Figueredo y a Alexander Campos Guerrero, conductor de un automóvil en el cual se transportaban armas. Al parecer, estas personas están involucradas en la muerte del intendente de la Policía, Richard Alexander Moreno Buitrago.
 
Los hechos se registraron al mediodía del primero de agosto de 2015, al sur de Bogotá. Un albañil contratista salía de un banco de cambiar un cheque por dos millones de pesos para la compra de material de construcción de una bodega y fue abordado por un sujeto para quitarle ese dinero.
 
Al negarse a las pretensiones del delincuente, fue golpeado en la cabeza con la cacha del revólver Smith & Wesson calibre 38.
 
Mientras esto sucedía, unos testigos le informaron al intendente, que casualmente pasaba por el lugar en el que el hombre estaba siendo víctima de una golpiza.
 
Al observar la intervención del oficial de la Policía, el delincuente disparó de una vez a pocos centímetros de su cabeza. Su muerte ocurrió a los pocos minutos en un centro hospitalario de la ciudad.
 
La persona que disparó, en compañía de los cómplices, huyó del lugar en una motocicleta de alto cilindraje y en un automóvil que posteriormente se comprobó, llevaba en el baúl armas de fuego listas para ser usadas en caso de ser necesario.
 
Al llegar al lugar de los hechos, los investigadores encontraron una camisa, un casco y un teléfono celular. En el aparato, el laboratorio de criminalística encontró contactos que al ser cotejados con los números registrados en las redes sociales permitieron orientar la investigación.
 
Se corroboró que se trataba de las parejas sentimentales de los presuntos agresores, a quienes en su momento se les interrogó. Como resultado de esta labor, empezó a crecer la tesis que  llevaba a pensar en estos hombres como los presuntos responsables de los hechos delictivos, anotó uno de los investigadores.
 
Sin embargo, el elemento que al parecer permitió llevar de manera concluyente a los investigadores a encontrar los culpables, surgió de la misma escena del crimen. Mientras que se trataba de salvar la vida del Policía, las prendas de vestir encontradas y el casco de la moto fueron llevados a los laboratorios de genética. Allí encontraron un pelo enredado, con el que, al hacerle los respectivos análisis técnicos, se puedo determinar que correspondía con el de un hombre identificado como Héctor Eduardo Ruiz Briceño.
Fuente
Sistema Integrado Digital