La Contraloría General de la República ordenó un seguimiento permanente a la Primera Línea del Metro de Bogotá y asumió la vigilancia fiscal integral del proyecto, tras identificar atrasos en estaciones, sistemas, equipos, malla vial y espacio público.
El presidente anunció la primera fase de la estrategia tras un consejo de ministros y aseguró que ya fueron identificados más de un millón de usuarios con medicamentos o procedimientos pendientes.