La historia del Castillo de Bran comenzó en 1377, cuando el rey Luis I de Hungría autorizó a los habitantes sajones de Brașov a levantar una fortaleza de piedra.
El análisis destacó que el 75,5 % de los consultados vivió los partidos con emociones moderadas, altas o muy intensas, reflejando que el fútbol trascendió el ámbito deportivo.