Para el representante de la iglesia Católica, cualquier alteración logística de orden público que pueda afectar la estructura organizativa del ELN, seguirá modificando las fechas establecidas en los anunciamientos.
Aclaró que el deseo de los negociadores y de la familia Sánchez es que el excongresista sea liberado antes de la tarde del 27 de octubre cuando se dé inicio a la fase formal de los acuerdos con el ELN.
Sin embargo, añadió que de no cumplirse con este propósito o de registrarse cualquier alteración en el conflicto armado, no se cancelará el inicio de los diálogos.
Para el Arzobispo, la entrega de los arroceros de Arauca y del alcalde de Charalá, da muestras de buena voluntad que mantiene fortalecida la intención de iniciar la fase pública.