La magnitud de los daños provocados por el terremoto que sacudió a Colombia empieza a tomar forma con el paso de los días. Mientras continúan las labores de atención a las familias afectadas, el Gobierno enfrenta ahora un desafío de largo plazo: organizar la reconstrucción de los municipios afectados y evitar que la emergencia humanitaria se convierta en una crisis prolongada.
Ante este escenario, la experiencia de la reconstrucción del Eje Cafetero tras el terremoto de 1999 vuelve a cobrar relevancia. Luis Carlos Villegas, exministro de Defensa y de Estado, expresidente de la ANDI, quien estuvo al frente del Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (FOREC), recordó en entrevista con La FM Fin de Semana cuáles fueron las decisiones que permitieron avanzar en aquel proceso y qué elementos podrían ser útiles para enfrentar la emergencia actual.
Villegas pide censar rápidamente los daños y damnificados
Para el exministro, una de las primeras tareas debe ser establecer con precisión la magnitud de la tragedia. “Hay que hacer rápidamente los censos: fallecidos, desaparecidos, heridos, casas por reconstruir o arreglar, colegios, hospitales, estaciones de policía, bomberos, puentes y acueductos”, señaló.
Villegas considera que este inventario es fundamental para determinar las necesidades reales y definir las fuentes de financiación de la reconstrucción. También advirtió sobre el riesgo de que personas que no fueron afectadas intenten acceder a los recursos destinados a los damnificados.
Por eso, planteó que los censos deben cerrarse con rapidez. “La reconstrucción es para estas personas y punto”, afirmó, aunque reconoció que deben existir mecanismos para revisar los casos de quienes puedan quedar inicialmente por fuera.
El exfuncionario estimó, de manera provisional, que los daños actuales podrían representar aproximadamente la mitad de los registrados en 1999, aunque esta emergencia afecta a más municipios y una extensión territorial mayor.
Las claves del FOREC que podrían servir al Gobierno
Villegas identificó tres elementos que, desde su perspectiva, fueron determinantes para el proceso de reconstrucción del Eje Cafetero. El primero fue la decisión política del Gobierno Nacional de asumir la emergencia con claridad sobre los recursos necesarios.
La segunda clave fue involucrar directamente a las comunidades en las decisiones. “Nadie sabe más de su emergencia que quien la vive”, sostuvo el exministro, al considerar que las autoridades deben consultar directamente a las personas afectadas sobre sus necesidades.
El tercer elemento fue mantener la separación entre política y ejecución. Según Villegas, los dirigentes pueden participar en la planeación y en la auditoría, pero “no pueden ser los ejecutores”, una condición que consideró importante para preservar la transparencia de los recursos.
En 1999, recordó, la reconstrucción tuvo un costo equivalente al 1,5 % del PIB de entonces. Aunque Colombia actualmente tiene una economía mucho mayor, insistió en que será necesario establecer con precisión cuánto costará la recuperación.
Techo, comida, salud y colegios: las prioridades inmediatas
Antes de pensar únicamente en infraestructura, Villegas planteó que el Gobierno debe garantizar condiciones básicas para las familias que perdieron sus viviendas. “Lo primero es organizar a la gente con afectaciones graves”, explicó, para asegurarles techo, alimentación, salud y condiciones sanitarias.
También puso especial énfasis en los niños. Su propuesta es que regresen rápidamente a las aulas, incluso mediante espacios temporales. “Hay que ponerlos en la escuela, incluso en aulas temporales”, dijo, al considerar que permanecer constantemente en los lugares afectados puede profundizar el impacto emocional de la tragedia.
Otro desafío será ordenar la llegada de donaciones. Villegas señaló que las redes sociales pueden generar expectativas inmediatas entre los damnificados y pidió que las ayudas sean canalizadas mediante la institucionalidad de emergencia para evitar pérdidas, daños o distribución ineficiente.
Fuerza Pública y transparencia, claves para evitar nuevos problemas
La seguridad también ocupa un lugar central en la estrategia planteada por el exfuncionario. Según su experiencia, la presencia de militares y policías no debe disminuir durante una emergencia. Por el contrario, “el afectado quiere ver al Estado cerca”.
Villegas destacó que soldados, policías, bomberos y organismos de socorro pueden cumplir funciones directamente relacionadas con la atención humanitaria, como localizar personas, ayudar a los damnificados o atender riesgos derivados de la emergencia.
Para el exministro, la reconstrucción debe comenzar con una medición rigurosa, continuar con una ejecución transparente y tener como centro a las comunidades afectadas. La experiencia del FOREC, 27 años después del terremoto de 1999, vuelve así al debate nacional como un referente para enfrentar la nueva emergencia.
Bloque de preguntas y respuestas
¿Qué dejó el terremoto en Colombia y cuál es el reto para la reconstrucción?
El terremoto en Colombia provocó daños en viviendas, colegios, hospitales, puentes, acueductos y otras infraestructuras, además de víctimas y familias damnificadas. El principal desafío del Gobierno ahora es establecer con precisión la magnitud de las afectaciones y organizar una reconstrucción que responda a las necesidades de los municipios afectados.
¿Qué propone Luis Carlos Villegas para reconstruir las zonas afectadas?
Luis Carlos Villegas, quien estuvo al frente del FOREC tras el terremoto del Eje Cafetero de 1999, planteó realizar rápidamente censos de fallecidos, desaparecidos, heridos, viviendas e infraestructura afectada. También destacó la importancia de involucrar a las comunidades en las decisiones y mantener separados los procesos políticos de la ejecución de los recursos.
¿Cuánto podría costar la reconstrucción tras el terremoto de Colombia?
Villegas señaló que todavía es necesario realizar un censo detallado de los daños para establecer cuánto costará la reconstrucción. Como referencia, recordó que la recuperación del Eje Cafetero tras el terremoto de 1999 tuvo un costo equivalente al 1,5 % del PIB de aquella época y estimó provisionalmente que los daños actuales podrían ser menores, aunque afectan a un territorio más amplio y a más municipios.
¿Cuáles son las prioridades para las familias damnificadas por el terremoto?
La atención debe concentrarse inicialmente en garantizar techo, alimentación, salud y condiciones sanitarias para las personas que perdieron sus viviendas. También se plantea que los niños puedan regresar a clases mediante espacios temporales mientras se recuperan las instituciones educativas afectadas.
¿Qué papel tendrán la Fuerza Pública y la transparencia en la reconstrucción?
La Fuerza Pública, los bomberos y los organismos de socorro pueden apoyar las labores de búsqueda, atención humanitaria y seguridad en las zonas afectadas. Al mismo tiempo, la reconstrucción requiere mecanismos de transparencia y control de recursos para garantizar que las ayudas lleguen a las personas damnificadas y evitar que la ejecución quede condicionada por intereses políticos.
- Este contenido fue escrito por una inteligencia artificial, bajo curaduría y revisión de un periodista de La FM