El pasado lunes 10 de agosto, Colombia vivió un fuerte terremoto que ha dejado más de 200 personas fallecidas. El epicentro fue en San José del Palmar, Chocó. Ese día y los siguientes al sismo, se han registrado varias réplicas. Ante la continuidad de estos temblores, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) confirmó a La FM que este comportamiento es normal y hace parte de la actividad sísmica.
Estas réplicas se sienten de menor magnitud y se producen en la misma región donde ocurrió el terremoto principal. De acuerdo con la explicación del SGC, se presentan mientras la zona donde ocurrió la ruptura se reajusta después del movimiento de mayor magnitud.
Al corte del 12 de agosto, la Red Sismológica Nacional de Colombia había registrado más de 100 réplicas. Las magnitudes de estos movimientos se estuvieron entre 0,6 y 4,8, mientras que la profundidad promedio fue de alrededor de 100 kilómetros.
Estos movimientos telúricos pueden generar preocupación entre las personas que han sentido los movimientos, especialmente cuando se siguen presentando por varios días. Sin embargo, el SGC dijo que porque estas réplicas sigan se pueda determinar si habrá otro sismo, ni tampoco se puede determinar de antemano las características que podría tener.
¿Cuánto tiempo pueden continuar las réplicas después de un terremoto?
Las réplicas no necesariamente terminan poco después del sismo principal. Según el Servicio Geológico Colombiano, estos movimientos pueden darse durante días, semanas e incluso meses, dependiendo de la actividad sísmica posterior al evento principal.
Por esta razón, que sigan los temblores después del terremoto del 10 de agosto no significa, por sí solo, que se pueda anticipar la ocurrencia de un nuevo evento de determinadas características. Cada uno de estos movimientos debe ser registrado y analizado dentro del seguimiento que realiza la Red Sismológica Nacional de Colombia.
Una de las principales dudas que es si la ciencia puede determinar cuándo y dónde habrá otra réplica. La respuesta del SGC es clara: no es posible predecir de manera exacta la hora o la fecha en que ocurrirá una réplica o un sismo, como tampoco determinar previamente cuál será su magnitud.
Lo que sí existe en Colombia es un modelo nacional de amenaza sísmica elaborado por el Servicio Geológico Colombiano. Esta herramienta permite estimar las intensidades de futuros terremotos que podrían ocurrir en el territorio nacional y aporta información que puede utilizarse para mejorar la preparación frente a la ocurrencia de nuevos sismos.
¿Las réplicas pueden sentirse en municipios o ciudades alejadas?
Las réplicas se producen en la misma zona donde fue el epicentro. Sin embargo, esto no significa que únicamente las personas que viven allí, puedan sentir el movimiento telúrico.
El Servicio Geológico Colombiano explicó que algunos de estos movimientos pueden sentirse en otros municipios o ciudades, como ocurrió con varias de las réplicas registradas después del sismo del 10 de agosto. La percepción de un movimiento en un lugar determinado no implica que la réplica se haya originado allí.
La actividad sísmica de la zona continúa bajo vigilancia de la Red Sismológica Nacional de Colombia. El monitoreo permite registrar los movimientos que ocurren y entregar información sobre sus características a través de los canales oficiales del Servicio Geológico Colombiano.
De esta manera, el hecho de que continúen los temblores posteriores al terremoto de magnitud 7,4 corresponde a un fenómeno que puede presentarse después de un sismo principal.
¿Es normal que continúen los temblores después de un sismo de 7,4?
Sí. El Servicio Geológico Colombiano explicó que las réplicas son movimientos que pueden ocurrir después de un sismo principal mientras la zona de ruptura se reajusta.
¿Se puede saber cuándo ocurrirá la próxima réplica?
No. La ciencia no puede establecer de manera exacta la fecha, la hora ni la magnitud de una réplica o de un nuevo sismo.
¿Cuántas réplicas se habían registrado hasta el 12 de agosto?
Al corte de esa fecha, la Red Sismológica Nacional de Colombia había registrado más de 100 réplicas, con magnitudes entre 0,6 y 4,8 y una profundidad promedio de 100 kilómetros.