El Gobierno de Estados Unidos anunció una suspensión indefinida del trámite de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, entre ellos Colombia. La decisión fue informada por el Departamento de Estado y hace parte del giro más estricto que ha tomado la política migratoria de la administración del presidente Donald Trump. Según la comunicación oficial, la medida busca evitar el ingreso de extranjeros que puedan depender de la asistencia social y de beneficios públicos.
La suspensión empezará a regir el miércoles 21 de enero y ha generado incertidumbre entre miles de colombianos que se encontraban en proceso de mudarse de forma permanente a Estados Unidos. Entre los afectados hay personas que planeaban reunirse con familiares, comenzar una vida laboral estable o cerrar trámites que llevaban meses, e incluso años, en curso. Por ahora, las autoridades estadounidenses no han informado una fecha para levantar la medida.
Desde agosto pasado, el Gobierno estadounidense había puesto en marcha otra restricción, que obliga a ciudadanos de 25 países adicionales a consignar fianzas de hasta 15.000 dólares para solicitar una visa de turismo o negocios. En esa lista figuran países de África, América Latina, como Cuba y Venezuela, y el sur de Asia. Ambas decisiones apuntan a reforzar los filtros de entrada al país.

¿Qué significa realmente esta suspensión para los colombianos?
La visa de inmigrante es el documento que permite residir de manera permanente en Estados Unidos, lo que comúnmente se conoce como la Green Card. Este tipo de visa abarca distintas categorías, entre ellas las basadas en vínculos familiares, ofertas de empleo o solicitudes de protección, como refugio o asilo.
Con la nueva decisión, no se aceptarán ni tramitarán nuevas solicitudes de visas de inmigrante para ciudadanos colombianos. Además, quienes ya tenían el proceso adelantado podrían verse afectados si su visa, aunque aprobada, aún no ha sido impresa o sellada en la embajada o consulado. También existe la posibilidad de cancelaciones o reprogramaciones de citas ya asignadas.
El Departamento de Estado explicó, a través de un mensaje publicado en la red social X, que la pausa se mantendrá hasta que Estados Unidos pueda garantizar que los nuevos inmigrantes no extraerán riqueza del pueblo estadounidense. El comunicado no detalla excepciones ni condiciones especiales para retomar los procesos suspendidos.
¿Las visas ya aprobadas o vigentes se verán afectadas?
Las autoridades estadounidenses han aclarado que esta suspensión no implica la anulación automática de visas que ya fueron emitidas. Quienes cuentan con una visa de inmigrante vigente podrán seguir viajando y residiendo en el país bajo las condiciones establecidas en su documento.

Tampoco se verán afectadas las visas de no inmigrante, como las de turismo (B1/B2), estudio (F) o trabajo temporal (H, L y otras categorías). Estos trámites continuarán con normalidad, aunque podrían estar sujetos a un mayor escrutinio por parte de las autoridades consulares.
En medio de este escenario, el secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que se dará prioridad en el visado a personas que hayan comprado entradas para el Mundial de Fútbol, que se disputará entre junio y julio en Estados Unidos, México y Canadá. Esta priorización aplica a desplazamientos temporales y no modifica la suspensión de visas de inmigrante.
Pasos que pueden seguir quienes tienen trámites en curso
Ante la entrada en vigor de la medida, se recomienda a los solicitantes revisar con frecuencia el estado de su proceso en el sitio oficial del Departamento de Estado o a través de la embajada o consulado correspondiente. También es clave estar atentos a correos electrónicos y notificaciones del sistema consular, ante posibles cambios o instrucciones.
Otra recomendación es mantener actualizada la documentación que demuestre solvencia económica, estabilidad laboral y respaldo familiar, dado que se han reforzado los criterios de autosuficiencia financiera. Para quienes ya se encuentran en Estados Unidos con otro tipo de visa válida, existe la opción de evaluar alternativas legales, como el ajuste de estatus, procesos que requieren asesoría jurídica especializada.