Jeisson Javier Pinzón, un estudiante de economía de 20 años que padecía leucemia, murió el pasado 14 de marzo luego de esperar durante meses la entrega de un medicamento vital para su tratamiento.
El joven había sido diagnosticado en febrero de 2025 y requería el fármaco Blinatumomab para continuar con su proceso médico y poder someterse a un trasplante de médula ósea, para el cual ya tenía donante: su hermana.
Sin embargo, pese a contar con una tutela que ordenaba su suministro, el medicamento nunca le fue entregado.
Durante este tiempo, Pinzón hizo llamados públicos alertando que su vida estaba en riesgo, mientras su tratamiento se veía interrumpido y se perdían los avances logrados con la quimioterapia.
“Tengo 20 años. Fui diagnosticado con una patología oncológica en febrero de 2025. Me formularon Blinatumomab en octubre de ese año y no lo he recibido hasta la fecha por parte de la Nueva EPS (…) mi vida corre peligro”, expresó el joven a través de un video publicado en redes sociales.
Sus familiares denuncian que hubo negligencia y desacato a las órdenes judiciales por parte de la Nueva EPS, y aseguran que la falta de atención oportuna terminó costándole la vida.
"Le mamaron gallo a la Superintendencia Nacional de Salud, le mamaron gallo al fallo de tutela de un juez de la república, lo desacataron. El paciente muere por negligencia de la Nueva EPS al no suministrar el medicamento”, indicó Héctor Sandoval, en diálogo con noticias RCN.
Por su parte, organizaciones de pacientes advierten que este caso refleja fallas estructurales del sistema de salud, donde incluso las decisiones judiciales no están garantizando el acceso efectivo a tratamientos esenciales, especialmente en enfermedades de alto costo como el cáncer.