La Defensoría del Pueblo exigió la liberación de cuatro jóvenes que fueron secuestrados en los corregimientos de Villa Paz y Quinamayó, zona rural del municipio de Jamundí (Valle del Cauca).
A través de un comunicado, el ministerio Público atribuyó este hecho a integrantes del frente 'Jaime Martínez' de las disidencias de las Farc, señalando que durante el mismo episodio se realizaron grafitis alusivos a esta estructura en varias fachadas de viviendas.
"(...) Exigimos la liberación inmediata de los jóvenes, (...) Hacemos un llamado al autodenominado Estado Mayor Central (EMC), para que cese de manera inmediata estas acciones y libere sin condiciones a las personas retenidas, respetando las normas del Derecho Internacional Humanitario", reza el oficio.
En el documento, el organismo advirtió que este tipo de acciones vulnera gravemente los derechos de las víctimas y afecta su futuro.
"La afectación a jóvenes en estos contextos compromete sus proyectos de vida y limita el derecho de las juventudes a un buen futuro, al restringir sus oportunidades en condiciones de dignidad y seguridad", agrega el comunicado.
¿Cómo ocurrió el secuestro?
Asimismo, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado directo al Gobierno Nacional para que "a través del Ministerio del Interior y en coordinación con las autoridades territoriales, adopte medidas urgentes de prevención y protección e implemente las recomendaciones de la Alerta Temprana 005 de 2024".
De acuerdo con información de la Alcaldía de Jamundí, el secuestro ocurrió cuando hombres armados llegaron en varios vehículos al corregimiento de Villa Paz, intimidaron a la comunidad con armas de fuego y se llevaron a cuatro jóvenes, quienes inicialmente habían sido reportados como menores de edad.
Las víctimas, todas oriundas del sector, tienen entre 18 y 19 años. Dos de ellos cursan grado once en una institución educativa de la zona.
Según testigos del hecho, en el mismo hecho, los hombres pintaron varios grafitis alusivos al frente 'Jaime Martínez' de las disidencias de las Farc en algunas fachadas.
Tras el secuestro, la Alcaldía de Jamundí activó protocolos de seguridad y lideró un consejo extraordinario con la participación de la Policía, el Ejército, la Defensoría del Pueblo y la Personería, para coordinar acciones frente a la situación.
Acciones de búsqueda
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades mantienen un monitoreo permanente de la situación, con el objetivo de lograr la pronta liberación de los jóvenes y evitar nuevos hechos de violencia en esta zona del Valle del Cauca.
Entre las decisiones adoptadas se encuentra la denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación por el delito de secuestro, así como el despliegue de operativos de búsqueda por parte de unidades del Gaula del Ejército y la Policía.
Además, se dispuso acompañamiento psicosocial a las familias de los jóvenes, mientras se fortaleció la presencia de la Fuerza Pública en la zona montañosa del municipio de Jamundí.
Las autoridades confirmaron que los jóvenes ya fueron plenamente identificados tras verificación con la Registraduría Nacional.
Alertas Defensoría
La Defensoría del Pueblo mantiene un monitoreo crítico sobre la situación de orden público en Jamundí, ante el deterioro de las condiciones de seguridad y los riesgos humanitarios que persistentes en la zona.
Entre las principales alertas se encuentra el reclutamiento forzado de menores, una problemática que, según el organismo, se encuentra desbordada tanto en el área urbana como rural.
De acuerdo con los reportes, cientos de niños, niñas y adolescentes han sido víctimas de este delito entre 2023 y 2026, situación que se ve agravada por la ubicación estratégica del territorio en la cordillera y la vulnerabilidad de comunidades indígenas y afrodescendientes.