Las autoridades avanzan en las investigaciones por dos graves hechos de orden público registrados recientemente en zona rural de Tuluá, Valle del Cauca: el hurto de 100 cilindros de gas y el secuestro de una misión médica.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, confirmó que la fuerza pública ya tendría información clave sobre el paradero de los cilindros hurtados, lo que permitiría acelerar su recuperación en las próximas horas.
"Se pudo verificar que se hurtaron 100 cilindros de gas que estaban repartiendo, pero ya la fuerza pública sabe dónde están y pues, por supuesto, van a rescatar estos 100 cilindros y es importante hacerlo rápidamente", dijo.
El caso del gas se registró en medio de una compleja situación de seguridad en la zona rural de Tuluá, donde en los últimos meses se han intensificado las alertas por la presencia y confrontación de grupos armados ilegales.
Los cilindros, la principal preocupación
Aunque las autoridades continúan con las indagaciones para establecer quiénes estarían detrás del hurto, la principal preocupación pasa por el tipo de material robado y el riesgo que representa si cae en manos de estructuras ilegales.
Los cilindros de gas no solo tienen valor comercial, sino que también son considerados elementos sensibles en medio de contextos de conflicto armado, razón por la cual su recuperación se convirtió en una prioridad para la fuerza pública.
Desde la Gobernación del Valle señalaron que el objetivo inmediato es evitar que estos elementos sean utilizados con fines ilícitos o terminen fortaleciendo la capacidad logística de actores armados.
Investigaciones por la misión médica
De manera paralela, las autoridades mantienen abiertas las investigaciones por el secuestro de una misión médica en la zona rural del municipio, un hecho que fue rechazado por la administración departamental y que, por ahora, sigue bajo verificación oficial.
"(...) Hubo una vulneración de la misión médica por el secuestro de una enfermera y un médico para, posiblemente, generar unas atenciones en una de las disidencias de las Farc. Sin embargo, esto es motivo de investigación. Aún no se conoce cuál fue el motivo, entonces estamos esperando las investigaciones", agregó.
Este hecho encendió las alarmas por una eventual vulneración al Derecho Internacional Humanitario, al tratarse de personal protegido en medio del conflicto.
Campesinos piden más seguridad
La mandataria también se pronunció sobre una carta enviada por campesinos de Tuluá, en la que comunidades rurales expresaron su preocupación por el deterioro de la seguridad y solicitaron una mayor presencia del Estado en la zona.
En respuesta, Toro aseguró que ya se vienen adelantando acciones con el Ejército Nacional para reforzar la presencia institucional en la Cordillera Central.
"Yo quiero informarles que hay una operación del Ejército en la Cordillera Central, pero además ha habido enfrentamientos entre el 'Adán Izquierdo' y el Frente 57. Sin embargo, tengo que decirles que ya estamos preparando con el Ejército para entregarles una finca que ya compramos en la zona alta de Tuluá para poder instalar allí un batallón que antes existía y que se había retirado debido a la falta de un punto para mantenerlo", expresó.
Contexto de tensión en Tuluá
La situación de orden público en la zona rural de Tuluá ha venido siendo advertida desde hace varios meses por líderes campesinos y autoridades locales, especialmente por los enfrentamientos entre estructuras armadas ilegales como el Frente 'Adán Izquierdo' y el Frente 57 'Yahir Bermudez', ambos de las disidencias de las Farc.
En ese contexto, tanto el hurto de los cilindros como el secuestro de la misión médica se suman a una cadena de hechos que mantienen en alerta a las comunidades rurales del municipio.
Por ahora, las autoridades mantienen operativos en la zona y aseguran que continuarán las acciones para recuperar el material robado, esclarecer lo ocurrido con el personal de salud y fortalecer el control territorial en la montaña tulueña.