Jorge Gómez, un comerciante y pastor evangélico de 44 años, denunció un caso de mala práctica odontológica, luego de que al parecer, una aguja se partiera durante la aplicación de anestesia para extraerle una cordal.
El hombre relató que un mes después de ese procedimiento, tuvo que acudir a una clínica por presentar dificultades respiratorias y que allí le informaron que tenía un pedazo de la aguja incrustada en el corazón.
¿Qué fue lo que pasó?
La historia comenzó cuando Jorge Gómez acudió a la clínica odontológica para someterse a la extracción de una muela. Sin embargo, lo que debía ser un procedimiento rutinario, terminó convirtiéndose en una situación que puso en riesgo su vida.
De acuerdo con su testimonio, el incidente ocurrió cuando la odontóloga le estaba aplicando la anestesia y la aguja se partió. En ese momento, afirma, la profesional no pudo establecer si el fragmento había quedado dentro de su boca, o si se había caído al suelo.
El hombre señaló que desde ese instante tuvo la sospecha de que la aguja había quedado en su organismo. Durante el mes siguiente comenzó a experimentar dificultades para respirar y episodios frecuentes de agitación.
Precisó que los síntomas persistieron hasta que llegó un punto en el que decidió acudir a una clínica, para buscar atención médica.
Tras su ingreso al centro asistencial, los médicos encontraron que un fragmento de la aguja estaba incrustada en el corazón. El paciente tuvo que ser intervenido de urgencia en la Clínica Las Américas.
Gómez considera que lo ocurrido no puede quedar sin explicación. Para él, la situación va más allá de un error durante una intervención dental y planteó interrogantes sobre la atención que reciben los pacientes cuando se presentan complicaciones.
“Somos seres humanos cuidando a seres humanos”, expresó el hombre, mientras pidió que se tome conciencia sobre las consecuencias que una situación de este tipo puede tener tanto para el paciente, como para su familia.
Jorge Gómez indicó que sus abogados adelantan la recopilación de pruebas para documentar el caso. Según explicó, ya tiene la historia clínica de la atención recibida en la Clínica Las Américas
En ese sentido, denunció que la clínica odontológica no ha facilitado la historia del procedimiento inicial. Por esa razón, señaló que sus representantes legales acudieron a una acción de tutela para solicitar el documento.
Se espera que en las próximas horas haya algún tipo de pronunciamiento oficial por parte de la clínica odontológica.
Claves del tema, en tres preguntas:
¿Cómo terminó un hombre con una aguja en el corazón tras un procedimiento odontológico?
Jorge Gómez contó que acudió a la clínica odontológica Prevenga, en Itagüí, para que le retiraran una cordal del lado izquierdo. Mientras la odontóloga le aplicaba la anestesia, la aguja se partió y, según su relato, no se pudo establecer si el fragmento había quedado en su cuerpo o había caído al suelo. Desde ese momento, él sospechó que la aguja había quedado dentro de su organismo.
¿Qué síntomas presentó y cómo descubrieron la aguja en su cuerpo?
El hombre aseguró que durante aproximadamente un mes presentó dificultades para respirar y episodios frecuentes de agitación. Cuando los síntomas se hicieron insoportables, decidió acudir a una clínica, donde, según su testimonio, encontraron la aguja incrustada en el corazón. El paciente indicó que recibió atención en la Clínica Las Américas.
¿Qué acciones legales emprendió el paciente?
Gómez explicó que una firma de abogados en Medellín está recopilando las pruebas del caso. Según señaló, ya recibió la historia clínica de la Clínica Las Américas, pero la institución odontológica no le ha entregado la documentación del procedimiento inicial, por lo que sus abogados recurrieron a una tutela para solicitarla. El paciente busca que se esclarezca lo ocurrido y que se determinen las posibles responsabilidades.