Con un traslado en condiciones especiales llegó a Bucaramanga Lucas Murillo, un niño de siete años remitido desde Cúcuta y quien enfrenta una de las cardiopatías congénitas más complejas: el síndrome de corazón izquierdo hipoplásico.
El menor fue recibido por el equipo médico de la Fundación Cardiovascular de Colombia, institución en la que fue atendido desde sus primeros días de vida. El presidente de la Fundación Cardiovascular, Víctor Raúl Castillo, explicó que Lucas nació con el lado izquierdo del corazón subdesarrollado, por lo que no cuenta con ventrículo izquierdo y tampoco se desarrollaron adecuadamente la raíz y la válvula aórtica.
“Es una patología muy compleja que hay que operar en los primeros días de vida o, si no, fallece”, explicó el directivo.
Lucas ya ha pasado por dos cirugías
El tratamiento para esta condición contempla, generalmente, varias etapas quirúrgicas. La primera intervención a la que fue sometido Lucas fue la cirugía de Norwood, realizada cuando era recién nacido, procedimiento mediante el cual se reconstruye la aorta y se establece una conexión que permite garantizar el flujo sanguíneo hacia los pulmones.
Posteriormente, el menor fue sometido a una cirugía de Glenn, que corresponde a la segunda etapa de la corrección univentricular. La tercera intervención, conocida como cirugía de Fontan, busca completar la circulación univentricular mediante la conexión de la vena cava inferior con las arterias pulmonares.
De acuerdo con el especialista, el objetivo es que el único ventrículo funcional de Lucas, el derecho, sea el encargado de bombear la sangre hacia todo el organismo.
La Fundación Cardiovascular señaló que cuenta con amplia experiencia en este tipo de procedimientos y recordó que entre sus pacientes hay adultos jóvenes que fueron intervenidos durante su infancia y que actualmente llevan una vida activa.
La condición actual genera preocupación
El caso de Lucas requiere ahora una evaluación integral debido al deterioro que presenta. Según explicó el presidente de la Fundación Cardiovascular, el niño registra una cianosis importante y podría haber desarrollado numerosas colaterales sistémico-pulmonares, además de un grado moderado de hipertensión pulmonar.
Por esta razón, el traslado desde Cúcuta se realizó en un avión ambulancia de la Fundación Cardiovascular, acompañado por médicos especialistas en cuidado intensivo. La decisión se tomó ante el riesgo de que el menor pudiera descompensarse durante un vuelo comercial debido a su condición.
Una vez en Bucaramanga, Lucas será sometido a diferentes estudios, entre ellos ecocardiogramas y cateterismos, con el propósito de establecer cuál es la alternativa más adecuada para su tratamiento.
Los especialistas deberán determinar si el niño puede continuar hacia la tercera etapa de la corrección, mediante una cirugía de Fontan, o si, por el contrario, su condición hace necesario considerar un trasplante cardíaco.
La Fundación evaluará la posibilidad de un trasplante
La Fundación Cardiovascular informó que tiene experiencia tanto en procedimientos de corrección univentricular como en trasplantes cardíacos. Según su presidente, la institución ha realizado más de 300 trasplantes de corazón durante los últimos 20 años y más de 60 de estos procedimientos han sido practicados en pacientes pediátricos.
Sin embargo, el especialista advirtió que todavía no es posible establecer cuál será el procedimiento definitivo ni determinar la expectativa de vida de Lucas.
“Depende mucho de la evaluación”, señaló, al explicar que será necesario conocer primero los resultados de los estudios hemodinámicos y demás exámenes que se le practicarán al menor.
Con esa información, el equipo médico integrado por cirujanos cardiovasculares, cardiólogos, hemodinamistas, electrofisiólogos y otros especialistas podrá definir el camino a seguir y explicarlo a los padres.
Un llamado de auxilio que finalmente tuvo respuesta
El caso de Lucas tomó importancia luego de que su madre, Andrea Patricia García Velásquez, difundiera un video en el que el niño pide que no lo dejen morir, mensaje que llegó al presidente de la República, Abelardo de la Espriella, ante el deterioro de su estado de salud y las dificultades que, según relató, habían enfrentado para acceder al tratamiento requerido.
La madre explicó que desde abril de este año venían manifestando su preocupación por la situación del menor y por la necesidad de avanzar en el proceso de trasplante antes de que su condición se agravara.
La familia también había señalado dificultades relacionadas con las autorizaciones de la Nueva EPS. La situación llegó hasta el Gobierno nacional y, según el presidente de la Fundación Cardiovascular, la ministra de Salud se comunicó directamente con él para solicitar apoyo en la atención del menor.
El directivo aseguró que la institución aceptó inmediatamente recibir nuevamente a Lucas, quien había sido su paciente desde recién nacido, pero que durante los últimos dos años y medio no pudo ser atendido allí debido a que no existía un contrato con la Nueva EPS.
“Creo que fue un tiempo precioso que se perdió para la vida de Lucas. Pero bueno, vamos a recuperar ese tiempo”, manifestó.
Nueva EPS habría destrabado la atención
El presidente de la Fundación Cardiovascular indicó que, tras conocerse el caso, la Nueva EPS, bajo su actual administración, mostró disposición para garantizar los servicios requeridos por el menor.
“Creo que por ahora está todo subsanado”, afirmó el directivo, quien destacó también el seguimiento realizado por la ministra de Salud y el interés del Gobierno nacional en la evolución del niño.
Por su parte, Andrea Patricia García Velásquez agradeció la respuesta que recibió la familia y destacó el contacto directo con la ministra de Salud. La madre aseguró que después de semanas de preocupación y de esperar las autorizaciones necesarias, ahora siente que “se nos están abriendo las puertas”.
El presidente de la Fundación Cardiovascular aprovechó el caso para advertir sobre las dificultades administrativas que enfrentan algunos pacientes con enfermedades complejas y aseguró que, como institución médica, su propósito es brindar atención para salvar vidas.
Ahora, el futuro inmediato de Lucas dependerá de los resultados de la evaluación médica que se realizará en Bucaramanga. Con base en esos estudios, los especialistas determinarán si el niño podrá avanzar hacia una cirugía de Fontan o si deberá ser incluido en un proceso para un posible trasplante cardíaco.
La expectativa de la familia y del equipo médico es que, después de este proceso, Lucas pueda acceder al tratamiento que necesita y mejorar sus condiciones de vida.
1. ¿Qué enfermedad cardíaca padece Lucas?
Lucas nació con síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, una cardiopatía congénita compleja en la que el lado izquierdo del corazón no se desarrolla adecuadamente. El menor no tiene un ventrículo izquierdo funcional y requiere un tratamiento especializado por etapas.
2. ¿Qué procedimiento deberá recibir Lucas en Bucaramanga?
Primero será sometido a una evaluación médica integral, que incluye estudios como ecocardiogramas y cateterismos. Con los resultados, los especialistas definirán si puede avanzar hacia una cirugía de Fontan o si, debido a su condición, requiere un trasplante cardíaco.
3. ¿Por qué fue trasladado Lucas en un avión ambulancia desde Cúcuta?
La Fundación Cardiovascular tomó esta decisión debido a la profunda cianosis que presenta el niño y al riesgo de que pudiera descompensarse durante un vuelo comercial. Por ello, fue trasladado acompañado por médicos especialistas en cuidado intensivo para garantizar un transporte seguro.