Angie Rodríguez, exdirectora y secretaria general del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE) presentó su renuncia irrevocable al cargo, decisión que, según explicó, estuvo motivada por amenazas constantes, ataques sistemáticos y riesgos graves contra su integridad y la de su hijo menor de edad.
La funcionaria afirmó que su salida del cargo se dio por iniciativa propia y de manera libre y voluntaria, dejando claro que se trata de una renuncia irrevocable al alto cargo que desempeñaba en la Presidencia de la República.
Indicó que una de las principales razones de su decisión fue la seguridad de su hijo menor, a quien aseguró haber tenido que sacar del país ante el riesgo para su vida e integridad, situación que atribuyó directamente al ejercicio de sus funciones públicas.
La exdirectora señaló que durante su gestión fue víctima de constantes amenazas y ataques que calificó como sistemáticos, premeditados e infundados, ejecutados tanto de forma directa como a través de terceros, en escenarios públicos y privados.
Sostuvo que muchas de estas acciones estuvieron basadas en elementos de género, lo que le generó daño y sufrimiento como mujer y como funcionaria de alto nivel dentro del Gobierno nacional.
Según explicó, estas conductas buscaron menoscabar, restringir, impedir o dificultar el reconocimiento y el ejercicio de sus derechos políticos, así como el cumplimiento pleno de la función pública que le fue encomendada.
La exfuncionaria afirmó que los hechos denunciados no son nuevos y que han sido puestos en conocimiento de las autoridades competentes desde hace varios meses.
Pese a su salida, manifestó que se retira con la frente en alto y con tranquilidad, asegurando haber representado el cargo con dignidad y honestidad, y reivindicando su identidad como mujer humilde y popular.
Finalmente, confirmó que asumirá el cargo de Gerente en propiedad del Fondo Adaptación, señalando que continuará su labor en el Estado desde esa nueva responsabilidad.