El 29 de julio de 2025, la corteza terrestre que está ubicada frente a la península rusa de Kamchakta se fracturó. En las profundidades del océano pacífico, casi al norte del planeta, se reportó una subducción (el posicionamiento de una placa tectónica bajo otra) que, durante años, se estuvo sedimentando y la fuerza del movimiento se liberó en un terremoto de 8.8 que recorrió el lecho marino y provocó un tsunami.
Este fenómeno acuático cruzó con una gran velocidad los mares rusos y las olas que llegaron a la costa tuvieron una altura de hasta 17 metros.
Aunque los científicos conocen los efectos de los terremotos en el agua, no ha sido sencillo obtener análisis detallados sobre el desarrollo de un terremoto y el posterior origen de este fenómeno. Lo anterior se debe a que no existen sensores de monitoreo cerca de las fosas para obtener datos y visiones específicas. No obstante, esto cambio gracias a un satélite errante.
¿Cómo un satélite ayudó a los científicos a ver el nacimiento de un tsunami?
Mientras el terremoto ocurría en las profundidades del planeta Tierra, un satélite viajaba en la atmósfera de nuestro hogar y su posición coincidió con el fenómeno natural. Y gracias a esto, los científicos pudieron detectar, en un plano cenital, la formación de los tsunamis; lo que tuvo como consecuencia, un avance en la detección de los maremotos y su formación en las aguas que bañan la Tierra.

El satélite en cuestión es el SWOT (Topografía de Aguas Superficiales y Oceánicas) de la Nasa. Sobre este efecto, Nadya Vinogradova Shiffer, jefa del programa de la Nasa para la Tierra, indicó que: “el poder de las amplias pinceladas de SWOT sobre el océano reside en proporcionar una validación crucial del mundo real, desbloquear nuevos principios físicos y marcar un salto hacia alertas tempranas más precisas y un futuro más seguro”.
Es que los datos del satélite permitieron a los científicos detectar "una visión multidimensional del frente de la ola del tsunami provocado por el terremoto de Kamchatka", según indica la Nasa; lo que permite a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) analizar el suceso y realizar con más fidelidad un modelo pronóstico de tsunami más certero.
El modelo creado por la NOAA probó un modelo de prueba con SWOT y los resultados fueron "prometedores", según Vasily Titov, científico jefe del centro en Seattle: "Esto sugiere que los datos de SWOT podrían mejorar significativamente los pronósticos operativos de tsunamis, una capacidad que se busca desde el evento de Sumatra de 2004".

¿Cómo ayuda esto a las ciudades costeras?
Los científicos utilizan estos datos, que son más precisos, para enviar notificaciones a ciudades y pueblos costeros, sobre la trayectoria de un tsunami y cómo podría afectarlos. El modelo que se utiliza en la actualidad, se basa en observaciones pasadas y visualizaciones en tiempo real de los sensores instalados en el océano.
¿Cómo se realizó el satélite SWOT?
El desarrollo de este Satélite es un logro internacional. Dado que la Nasa trabajó en conjunto con el CNES de Francia (Centro Nacional de Estudios Espaciales), con la Agencia Espacial Canadiense y la Agencia Espacial del Reino Unido.
Según publicó la Nasa, cada agencia proporcionó partes para la construcción del satélite, lo que lo convierte en un objeto que tiene un gran valor simbólico. Contiene un instrumento interferómetro de radar de banda Ka, un GPS un retroreflector láser y piezas que le permiten hacer análisis de diferentes tipos, que los científicos ahora usan para mejorar sus predicciones.