La sostenibilidad de las pensiones en Colombia no comienza cuando una persona llega a la vejez. Comienza mucho antes: en el mercado laboral. Esa fue una de las principales advertencias del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Iván Mauricio Lenis Gómez, durante el evento Justicia y Ciudadanía, en Cúcuta.
Durante su intervención, el magistrado puso sobre la mesa varios de los desafíos que enfrenta el sistema de seguridad social; entre ellos la informalidad laboral, el envejecimiento de la población, la caída de la natalidad y las nuevas formas de trabajo que están transformando la manera en que las personas generan ingresos.
El problema empieza en el trabajo
Según lo expuesto por Lenis Gómez, para garantizar una protección adecuada durante la vejez se necesitan trayectorias laborales que permitan cotizaciones continuas y previsibles.
Es en este punto que aparece uno de los principales problemas: la informalidad. En Colombia, de acuerdo con las cifras citadas durante la intervención, la informalidad llega al 54,6 % a nivel nacional y alcanza el 62,9 % en Cúcuta.
En ese sentido, el magistrado destacó que una parte importante de los trabajadores permanece por fuera de empleos formales que faciliten una cotización constante a la seguridad social.
Por esa razón, el presidente de la Corte Suprema resumió su planteamiento en una frase: “La salud del sistema pensional comienza antes que todo en el mercado de trabajo”.
Una población que está envejeciendo
A este panorama ya complejo, hay que sumar otro fenómeno: Colombia está envejeciendo.
La reducción histórica de la natalidad y el aumento progresivo de la población mayor modifican la relación entre quienes trabajan y quienes llegan a la edad de retiro.
En otras palabras y según Lenis Gómez, el sistema enfrenta el desafío de garantizar protección para más personas mayores, mientras una proporción importante de la población activa tiene dificultades para mantener una trayectoria formal de cotización.
Las nuevas formas de trabajar
El magistrado también llamó la atención sobre una transformación que ya está ocurriendo: las nuevas formas de trabajo.
La economía digital, las plataformas, el trabajo virtual, las microtareas y las jornadas fragmentadas están creando actividades que generan ingresos y valor económico, pero que no siempre encajan en las formas tradicionales de empleo.
El reto, entonces, es que la protección social pueda acompañar esas nuevas realidades.
Una persona puede pasar de un empleo formal a trabajar por cuenta propia, después realizar actividades para una plataforma digital o combinar diferentes fuentes de ingreso.
Para la Corte, el sistema debe responder a esas trayectorias y evitar que esos cambios terminen interrumpiendo la protección social.
Una protección centrada en el ciudadano
De acuerdo con Lenis Gómez, en este punto se planteó la necesidad de avanzar hacia una protección social centrada en el ciudadano y no exclusivamente en la relación laboral tradicional.
La idea es que la protección acompañe a las personas durante sus distintas etapas y formas de trabajo, independientemente de que cambien de empleo, de actividad o de jornada.
El debate, por tanto, no se limita a cuánto dinero tendrá una persona cuando llegue a la vejez.
También pasa por una pregunta previa: ¿Cómo garantizar que durante su vida laboral pueda mantenerse vinculada al sistema de seguridad social?
Ese, según el presidente de la Corte Suprema, es uno de los grandes desafíos para la sostenibilidad pensional del país.
En resumen: informalidad, envejecimiento, menor natalidad y nuevas formas de trabajo están modificando las condiciones sobre las que funciona la protección para la vejez. Y el llamado de la Corte es a que el sistema se adapte a esas nuevas realidades laborales.
Cuatro preguntas para entender la noticia
¿Por qué el mercado laboral afecta las pensiones?
Porque la cotización para la seguridad social depende, en buena medida, de que las personas tengan ingresos y vínculos laborales que permitan aportar de manera continua.
¿Qué problema genera la informalidad?
Reduce la cantidad de trabajadores que realizan cotizaciones regulares al sistema de seguridad social y puede generar trayectorias laborales con interrupciones.
¿Por qué preocupa el envejecimiento de la población?
Porque aumenta la necesidad de protección para las personas mayores mientras cambia la relación entre la población que trabaja y la que llega a la edad de retiro.
¿Qué pasa con las nuevas formas de trabajo?
El trabajo en plataformas, las microtareas, las jornadas fragmentadas y otras modalidades no siempre encajan en los esquemas laborales tradicionales, lo que plantea nuevos retos para garantizar la protección social.