La democracia sigue siendo el sistema en el que creen los colombianos, pero hoy es percibida como frágil y en riesgo. Así lo concluye el estudio "Cuidar la democracia", una investigación liderada por once universidades del país que analizó la experiencia ciudadana frente al sistema democrático, en un año clave a lo electoral y unas elecciones a la vuelta de la esquina el 8 de marzo.
El informe se basa en una encuesta nacional aplicada a 1.700 personas en 81 municipios, con cubrimiento urbano y rural. En diálogo con La FM, Raquel Bernal, rectora de la Universidad de los Andes, señaló que 62 % de los encuestados percibe que la democracia se está debilitando, principalmente por la corrupción, la desigualdad y la falta de transparencia.
Desinformación en la democracia
“La desinformación, la corrupción y la falta de resultados. Yo creo que esas personas a las que entrevistamos un tema muy relevante, muy importante, es que están esperando resultados de sus gobernantes. Sienten que no son suficientemente partícipes de la democracia porque no ven que sus líderes estén atendiendo sus necesidades más básicas, sus dolores, sus frustraciones, y piensan que es muy importante la participación ciudadana en esa democracia”, dijo.
A esto se suma la preocupación por la calidad de la información: el 60 % identifica la desinformación como una amenaza grave, mientras que el 56 % señala la opacidad institucional como un factor que erosiona la confianza.
Voto para la diferencia
“Nos parece bastante llamativo que la ciudadanía reporta que la educación es una herramienta fundamental para la reconstrucción, el fortalecimiento y el cuidado en nuestra democracia. Nos hacen la invitación a las universidades a apoyar los procesos electorales, el diseño de política pública, pero quizás lo más importante, la formación de los ciudadanos”, agregó.
Pese a este panorama, el estudio evidencia que el vínculo con el voto sigue intacto. El 92 % de los consultados considera que su voto sí hace la diferencia, lo que sugiere que, aunque hay malestar con los resultados del sistema, persiste la convicción de que la participación electoral puede generar cambios reales.
Oportunidades de educación
Otro hallazgo clave es la relación entre democracia y condiciones materiales. Más de la mitad de los encuestados (56 %) afirma que mejores oportunidades de educación y empleo aumentarían su satisfacción con la democracia. También aparecen como factores relevantes la seguridad (54 %) y la transparencia en la gestión pública (50 %).
La educación emerge como el punto de mayor consenso. La ciudadanía coincide en que la democracia funciona mejor en sociedades con mayor acceso al conocimiento y espera un papel más activo de las universidades en la formación cívica, la pedagogía electoral y el diseño de políticas públicas.
La iniciativa Cuidar la democracia, que cuenta con aliados del sector empresarial y social, plantea que el reto no es solo incentivar la participación, sino mejorar la calidad de la conversación pública y cerrar la brecha entre lo que la ciudadanía espera del sistema y lo que percibe que recibe.