Durante la instalación de la misión electoral internacional que vigilará la transparencia de los comicios de este domingo, el registrador nacional, Hernán Penagos, volvió a responder a las preocupaciones que se han manifestado desde el Gobierno y algunos sectores políticos por posibles irregularidades.
Penagos volvió a negar la posibilidad de que pueda presentarse fraude electoral y advirtió que si bien podrían equivocarse, no hay riesgo de que se presenten delitos por parte de la Registraduría o de la organización electoral.
“En lo particular, solo estamos en la Registraduría para dar respuesta a todo. Y hemos dicho que se cometen errores, muchos; se van a cometer errores, cientos, pero no delitos. Nunca”, dijo enfáticamente.
Dijo que el proceso electoral tiene una estricta vigilancia por parte de muchos actores y eso disminuye los riesgos de que se puedan cometer errores. “Donde hay millones de personas, no hay posibilidad de errar. Donde hay 860 mil jurados, un millón de testigos, 9300 jueces, no habrá posibilidad de errar cuando alrededor del proceso electoral hay más de 2 millones de personas”, sostuvo.
Y añadió: “No es razonable que en una mesa de votación, seis jurados de votación que no se conocen, 10 testigos que apenas se conocen, observación internacional en algunos lugares, la Defensoría del Pueblo, la Contraloría, la Procuraduría y la Fiscalía desplegados, 20 personas alrededor de una mesa de votación, los jurados contando los votos de manera abierta y pública ¿existe posibilidad de alguna alteración? claro que no, no lo hay”.
Destacó que en Colombia todavía exista el voto manual, ya que eso permite corroborar cuál fue la voluntad de los ciudadanos expresada en las urnas.
“En Colombia el voto manual hoy es una gran fortuna, mañana diremos otra cosa, pero hoy es una fortuna porque está la evidencia de los votos y está la evidencia física de las actas electorales y eso es una oportunidad, porque todo es contrastable”, indicó.
El registrador nacional, Hernán Penagos, destacó que en el país hay unas entidades potentes que están dispuestas a desplegarse para garantizar el normal desarrollo del proceso electoral.