Aunque el presidente Gustavo Petro ha insistido en denunciar posibles irregularidades en el preconteo de los votos de las elecciones de este domingo y ha hecho un llamado a que se impugnen las mesas de votación, el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, aseguró que no se puede presumir la mala fe.
Según Rodríguez, la organización electoral ha brindado plenas garantías para el normal desarrollo de las votaciones y ha advertido que si bien el recurso de impugnación es válido en casos específicos, no se puede generalizar.
“Donde haya dudas, donde se presenten, yo considero completamente válido el llamado a que se impugne la mesa. Pero donde no exista ninguna duda, sino que eventualmente, producto de lo que han visto los testigos electorales, los jurados de votación y las personas que integran ese sistema, lo han hecho en debida forma, tienen una garantía adicional”, indicó.
“Si todas las garantías están dadas y si no existe ninguna prueba de irregularidad la verdad yo considero que lo que se debe presumir no es la mala fe, sino lo que se tiene que presumir es que aquí se ha hecho un trabajo juicioso responsable y en ánimos de otorgar el mayor grado de credibilidad”, añadió.
Rodríguez recordó que todas las actas de votación van a ser escaneadas y publicadas y destacó el llamado que desde los órganos de control se le ha hecho a la Registraduría para que garantice la transparencia del proceso electoral.
“Por primera vez se van a publicar las tres actas y además los testigos electorales van a tener la posibilidad de tomarle foto en la mesa a cada una de esas actas. Yo considero personalmente, porque pienso que ha sido la labor nuestra como organismo de control exigirle y solicitarle a la Registraduría Nacional del Estado Civil todas las garantías”, indicó.
El contralor general destacó las medidas que ha venido tomando la organización electoral para blindar las elecciones legislativas, más allá del manejo del software de preconteo y escrutinios.
“Se esta pasando a más de 750.000 los testigos electorales, se está pasando de una cifra de 190 auditores que habían, a cerca de 10.000 auditores de los diferentes partidos políticos”, añadió.
No obstante, aseguró que es válido que se puedan presentar errores humanos durante el procesamiento de los datos, para lo cual serán los jueces de la República en el escrutinio tomarán las decisiones finales.