Un día después de la masiva instalación del “empalme anticorrupción”, que incluyó a unas mil trescientas personas e invadió la universidad Sergio Arboleda, el equipo del presidente electo, Abelardo de la Espriella, le pidió al mandatario saliente, Gustavo Petro, “instalar” formalmente el proceso de transición.
La sucesión está repleta de fricciones. Petro rompió la tradición de llamar a su heredero a felicitarlo, y prefirió reunirse primero con quien fuera su candidato, el senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, antes que con cualquier integrante de Defensores de la Patria, el movimiento del penalista.
“No hay problema. Estamos esperando es que vengan, si quieren”, sostuvo junto al congresista, que regresa a ser opositor luego de cuatro años como oficialista —y que más de una semana después de la segunda vuelta avisó una “desobediencia civil pacífica”—, en una declaración improvisada a la prensa al pie de la Casa de Nariño.
Posteriormente, el fin de semana, Petro designó a su último ministro de Hacienda, Germán Ávila, como coordinador del empalme. Y anunció que entregaría el palacio presidencial el 6 de agosto, no el 7, el día de la posesión. De la Espriella, por su parte, denunció que el Ejecutivo intenta amarrar contratos en sus últimos días.
Los nombramientos, principalmente en provisionalidad, están repartidos entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Unidad Nacional de Protección (UNP). El exministro José Manuel Restrepo, vicepresidente electo y jefe de la muesca del lado del mandatario de derecha, elevó la alerta y envió sendas solicitudes.
En la misiva para la canciller Rosa Yolanda Villavicencio, Restrepo advirtió que cualquier nombramiento en el período de transición es “una interferencia” en las decisiones autónomas de la dupla elegida para encabezar el Estado, sobre todo si no existe una “necesidad real e inaplazable del servicio” que se contrate.
Y en el documento para Augusto Rodríguez, director de la UNP, Restrepo pidió no proveer cargos de oficiales de protección según un decreto que cambia los requisitos de estudio y experiencia. “Con la seguridad del presidente y de las autoridades de la nación, de Colombia, no se juega”, expresó en un video en sus redes sociales.
“Los colombianos han pedido un nuevo rumbo”: el empalme arranca entre disputas y advertencias
Restrepo estuvo el 30 de junio en un auditorio repleto en un salón de eventos de la Sergio Arboleda, en la instalación del empalme. Las mil trescientas personas que lo escucharon se dividieron en veintidós comisiones con el deber de conseguir información sobre el estado actual de las entidades estatales.
La idea es identificar “una serie de problemáticas” corruptas que pueden reflejarse en “malgasto de los recursos, derroche, obras no terminadas, decisiones equivocadas, apropiaciones que no se han debido realizar” o incremento de nómina, manifestó el vicepresidente a los periodistas al término del encuentro.
Si los hallazgos coinciden con los indicios de corrupción y la línea que tanto Restrepo como el propio presidente De la Espriella lanzaron el martes, alertarán a las autoridades judiciales. Entre los veintidós comités se conformó un “grupo élite anticorrupción” que denunciará y un “banco de proyectos” para ejecutar.
Un día después, el primero de julio, cuando Gustavo Petro cumple una agenda en Italia y aguarda por una reunión con el papa León XIV mientras Ávila es ministro con funciones delegatarias, el exministro le envió una carta al jefe actual de Estado para iniciar “de manera inmediata la coordinación correspondiente”.
“Con serenidad, con firmeza y con sentido de patria, solicito que este proceso se instale de inmediato”, insistió Restrepo. El plan de la nueva administración es recabar información de manera coordinada con el gabinete saliente hasta el 27 de julio. Luego, “se perfeccionará” la identificación de prioridades y de “decisiones necesarias”.
José Manuel Restrepo aprovechó la misiva para pedir a la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República “que acompañen el proceso desde sus funciones preventivas”. “Los colombianos han pedido un nuevo rumbo, una recuperación de autoridad, una restauración de confianza”, dice el oficio.
El vicepresidente descarta un simple intercambio de información. El empalme “no puede ser entendido como un trámite burocrático ni como una concesión política, sino como un deber constitucional”, señala la carta, que sostiene que “el Estado no pertenece a los gobiernos” y que el país no puede ser un “botín de facciones”.
El primer encuentro formal para destrabar el relevo de gobierno
Desde Europa, el presidente Petro cuestionó en la víspera la postura abelardista de la transición. “Llevar el empalme a presuntos casos de corrupción, como dice Restrepo, no busca en realidad delitos, que pueden hacerlo cuando quieran, sino a desconocer los grandes avances sociales del gobierno que el siguiente gobierno no piensa proseguir”, escribió en X.
Su delegado en Bogotá, Germán Ávila, afirmó en una rueda de prensa que la administración saliente no entregará “ni más ni menos información de lo que la ley demanda”, pues el empalme “no es un debate político”. “No admitimos ningún tipo de coacción”, subrayó, y agregó que el gobierno actual tiene “las manos limpias”.
El choque de comunicados, videos y declaraciones a periodistas tendrá el 2 de julio un escenario menos mediático y más institucional. A un mes y cinco días de la posesión presidencial, los equipos que Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella nominaron sostendrán la primera reunión formal del empalme.
Será el comienzo de una metamorfosis permeada hasta ahora por tiranteces y gestos para llamar la atención, como la reunión que el presidente electo pidió con las altas cortes ni bien recibió sus credenciales, y a la que llevó a quien luego nombró ministro del Interior: Rodrigo Lara Restrepo, a quien Armando Benedetti felicitó.
Ni siquiera el primer encuentro romperá la distancia entre los presidentes, el saliente y el entrante. Germán Ávila y José Manuel Restrepo, comisionados, protagonizarán el contraste de carpetas, auditorías y conversaciones. El cordobés de nacimiento dejará la Casa de Nariño un día antes de la posesión, sin esperar la tradicional entrega de mando al cordobés por adopción.
La cita llegará después de que Iván Cepeda abandonara la serenidad que prometió para la oposición y endureciera el tono. El excandidato oficialista lanzó una idea abstracta de “desobediencia civil pacífica” si el próximo mandatario colombiano no renuncia a su nacionalidad estadounidense o no aclara su vínculo con el testaferro Alex Saab.
Antes de entrar al parqueadero de la Universidad Sergio Arboleda el 30 de junio, con una caravana holgada y un esquema de seguridad conspicuo, Abelardo de la Espriella ofreció su primera especie de alocución en sus redes sociales. Allí anunció un aporte de sesenta millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Los nombres y las alianzas que rodean el empalme de De la Espriella
El dinero no es reembolsable, y es “para apoyar este proceso de empalme, de transición, reconociendo la magnitud histórica del desgobierno que estamos recibiendo”, narró De la Espriella. El presidente electo no profundizó en el motivo o el destino de los recursos. Su antiguo contrincante no ahondó en la “desobediencia”.
La Sergio Arboleda graduó de abogado al presidente electo, Abelardo de la Espriella. También, al expresidente Iván Duque y a sus amigos, el exfiscal Francisco Barbosa y el ex defensor del pueblo Carlos Camargo. Camargo es magistrado de la Corte Constitucional. La FM lo captó en cámara al término de la reunión de empalme, en la que él niega haber estado.
Miguel Gómez Martínez fue vicerrector de la Sergio entre 1986 y 1988. Mientras quien será su precursor, Ávila —con funciones delegatarias mientras Petro viaja—, daba una rueda de prensa sobre el “ambiente confrontacional” de la transición, Abelardo de la Espriella lo designó ministro de Hacienda.
Enrique Gómez, senador electo, hermano de Mauricio, escudero de De la Espriella y asistente a la instalación del empalme, aseguró que Salvación Nacional, su partido, ha radicado 167 derechos de petición para que la administración de Gustavo Petro entregue información sobre su gestión. El Gobierno actual, dijo, “no va a ser sincero”.
Octavio Augusto Tejeiro, el expresidente de la Corte Suprema de Justicia que encaró al ministro del Interior, Armando Benedetti, cuando insultó a la magistrada Cristina Lombana —después de que ordenara un allanamiento en su casa en el Caribe—, también estuvo, igual que el ex representante a la Cámara José Daniel López.
Jerome Sanabria, creadora de contenido, columnista y opositora a la reforma pensional del Gobierno Petro, fue otra de quienes tuvo derecho a una escarapela, como Vincent Ramos. El litigante Iván Cancino, a quien le ofrecieron un puesto en el Ejecutivo, estuvo entre los presentes, así como Wilson Ruiz o Juliana Gutiérrez, la hermana del alcalde de Medellín. Una de las coordinadoras es Ana Elena Monsalvo, una de las diez finalistas en el proceso para elegir contralor o contralora general.
Ruiz fue ministro de Justicia de Iván Duque. En sus periodos, Elsa Noguera era gobernadora del Atlántico, y ahora suena como posible ministra de Transporte. La exalcaldesa de Barranquilla fue parte de la instalación. Leonardo Huerta, antes fórmula vicepresidencial de la exalcaldesa Claudia López, fue otro concurrente.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Qué le pidió Abelardo de la Espriella al gobierno de Gustavo Petro sobre el empalme?
El equipo del presidente electo, encabezado por José Manuel Restrepo, solicitó instalar de inmediato el proceso formal de empalme entre ambos gobiernos. La nueva administración pretende trabajar de manera coordinada con el Ejecutivo saliente hasta el 27 de julio, y pidió que la Procuraduría y la Contraloría acompañen la transición desde sus funciones preventivas.
¿Por qué el empalme entre Petro y De la Espriella ha estado marcado por tensiones?
La transición comenzó con choques públicos por presuntos nombramientos de última hora, denuncias sobre contratos, cuestionamientos al enfoque del llamado “empalme anticorrupción” y la falta de contacto directo entre los dos presidentes. Mientras el gobierno entrante habla de auditorías y posibles denuncias, el saliente insiste en que entregará únicamente la información que exige la ley.
¿Qué ocurrirá en la primera reunión formal del empalme?
Los equipos designados por Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella sostendrán su primer encuentro institucional el 2 de julio para coordinar el intercambio de información sobre el estado de las entidades públicas. La reunión será liderada por Germán Ávila, en representación del gobierno saliente, y José Manuel Restrepo, por el entrante.
¿Quiénes participan en el proceso de empalme de Abelardo de la Espriella?
El presidente electo conformó un equipo con veintidós comisiones y un "grupo élite anticorrupción" para revisar la gestión del gobierno saliente. En la instalación participaron exfuncionarios, académicos y dirigentes políticos cercanos al nuevo gobierno, mientras continúan los anuncios de quienes integrarán el gabinete que asumirá el poder el 7 de agosto.