Dos personas resultaron lesionadas luego de que hombres, quienes al parecer se movilizaban en una motocicleta, lanzaran un artefacto explosivo contra un establecimiento comercial ubicado en la urbanización Caribe Verde, en el suroccidente de la capital del Atlántico.
La detonación dejó a un hombre y a una mujer heridos, quienes, en el momento del ataque, se encontraban en el sitio.
Tras lo sucedido, la Policía Metropolitana capturó a dos hombres, quienes se encuentran en proceso de judicialización.
De acuerdo con la información suministrada por la Policía Metropolitana de la capital del Atlántico, la oportuna reacción de las unidades policiales permitió interceptar a dos individuos cuando, al parecer, intentaban escapar del lugar después de lo ocurrido.
Tras el procedimiento, la Policía Metropolitana de Barranquilla activó un equipo especializado integrado por unidades del Gaula, Investigación Criminal e Inteligencia, con el propósito de avanzar en el esclarecimiento de los hechos.
El coronel William Fernando Satoque Segura, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Barranquilla, indicó que las labores investigativas están orientadas a establecer los móviles del ataque y determinar si detrás de esta acción habría personas o estructuras delincuenciales.
Las autoridades buscan recopilar elementos que permitan esclarecer las circunstancias en las que fue lanzado el artefacto explosivo contra el establecimiento comercial y establecer las posibles responsabilidades de los implicados.
Por ahora, la investigación continúa mientras los dos señalados avanzan en el proceso de judicialización. No se han entregado detalles adicionales sobre las posibles causas del ataque ni sobre eventuales afectaciones derivadas de la detonación.
Preocupación del comercio por extorsiones
Aunque las autoridades no han confirmado que el caso esté relacionado con extorsiones, comerciantes en Barranquilla aseguran que este flagelo continúa afectándolos, ya que persisten las amenazas, las llamadas intimidatorias y el temor de las víctimas a denunciar, incluso en establecimientos que cuentan con vigilancia privada.
De acuerdo con Zandra López, presidenta del Comité Intergremial Unidos por el Atlántico, aunque algunos sectores comerciales han registrado una disminución en los casos, en otros persiste el asedio de los delincuentes.
Según indicó, el comportamiento de este delito es cíclico y las detenciones no han logrado frenar por completo las amenazas, debido a que nuevos actores estarían ocupando el lugar de los presuntos delincuentes aprehendidos.
«Llegan nuevas personas a sustituir a los delincuentes capturados porque ellos han instrumentalizado a muchos jóvenes en la ciudad. Por eso, podemos decir que, aunque ha habido varias capturas, continúa el asedio por parte de los delincuentes a algunos sectores comerciales», expresó.
Uno de los mayores obstáculos para dimensionar el impacto de este delito es el silencio de las víctimas. Según López, existe temor entre los comerciantes a denunciar formalmente las amenazas, debido al riesgo que pueden enfrentar ellos mismos y sus trabajadores.
Temas clave
¿Dónde ocurrió el ataque con explosivos?
El hecho se registró en un establecimiento comercial de la urbanización Caribe Verde, en el suroccidente de Barranquilla, donde hombres que presuntamente se movilizaban en una motocicleta lanzaron un artefacto explosivo.
¿Cuántas personas resultaron heridas?
Un hombre y una mujer resultaron lesionados por la detonación. Ambos se encontraban en el establecimiento al momento del ataque.
¿Qué pasó con los presuntos responsables?
La Policía Metropolitana de Barranquilla capturó a dos hombres que, al parecer, intentaban escapar del lugar después de lo ocurrido. Los señalados se encuentran en proceso de judicialización.
¿El ataque estaría relacionado con extorsiones a comerciantes?
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado que el caso esté relacionado con extorsiones. Sin embargo, representantes del sector comercial advierten que persisten las amenazas y las intimidaciones contra comerciantes de Barranquilla, mientras que el temor a denunciar dificulta dimensionar el alcance de este delito.