Cerca de 100 veredas de Segovia, Remedios y Santa Rosa del Sur, en el nordeste de Antioquia y sur del Bolívar, están afectadas por la falta de combustible, y sus comunidades advirtieron que saldrán a paro minero, campesino y agrario si las autoridades no ofrecen una solución urgente.
Esta situación se estaría generando por el bloqueo, al parecer, del Clan del Golfo, desde Antioquia, para que no les llegue combustible a sus grupos rivales, ELN y disidencias Farc, en los municipios mencionados, dejando afectados con ese mecanismo ilegal a la población civil.
Cerca de 9.000 habitantes afectados por la falta de combustible
Según Jonathan Osorio Gómez, integrante del equipo local de Cahucopana, organización de defensa de los derechos humanos de la población campesina, la situación afecta a unos 9.000 habitantes.
Las movilizaciones se darían en los cascos urbanos de los tres municipios y en las vías de la zona. No hay fecha definida ni se precisó qué veredas saldrían: el paro dependerá de que las instituciones no cumplan ni den resultados visibles, y la decisión final quedará en manos de los líderes y las organizaciones.
Comunidades rechazan militarización y proponen caravanas humanitarias
Uno de los puntos de mayor desacuerdo es la propuesta de la Gobernación de Antioquia de militarizar la zona o hacer que la Fuerza Pública escolte a los vehículos que transportan el combustible. Las comunidades rechazan esa alternativa porque consideran que sería una acción con daño y que podría exponer a camioneros y conductores de carrotanques a retaliaciones cuando la escolta se retire. Así lo dijo Jonathan Osorio Gómez.
“No estamos de acuerdo, porque pues una acción con daño y que eso va a dar más la crisis y la situación y la problemática que tenemos en territorio. Entonces no nos decimos que no a esta propuesta de la gobernación y pues si le planteamos que es mejor plantear unas caravanas humanitarias con el acompañamiento internacional, con la ONU, con todo lo que son los mecanismos internacionales que trabajan aquí en Colombia y que pues nos pueden hacer un acompañamiento más humano y más humanitario para que no se hunde la problemática hacia los conductores que puedan ser escoltados por la Fuerza Pública”.
Falta de combustible afecta servicios básicos y economía local
Según Osorio, la falta de combustible ha dejado sin energía a veredas que dependen de plantas, ha impedido bombear agua con motobombas, ha complicado el transporte de estudiantes en moto y ha paralizado el sector minero, motor de la economía en las cabeceras municipales. Algunas veredas, afirmó, ya no tienen alimentos porque en ciertos sectores no se permite el paso de víveres.
El líder también expresó el temor de que las restricciones se extiendan a otros productos, como alimentos y gas, y recordó el caso del corregimiento La Mariposa, en Santa Rosa del Sur, que según dijo lleva cinco meses bloqueado. Una delegación de la región se encuentra en Bogotá apoyando las marchas y prevé reunirse con senadores para pedir ayuda.
Claves del tema:
¿Cuáles municipios están afectados por la falta de combustible y cuántas personas resultarían perjudicadas?
La situación afecta a cerca de 100 veredas de Segovia y Remedios, en el nordeste de Antioquia, y de Santa Rosa del Sur, en el sur de Bolívar. Según Jonathan Osorio Gómez, integrante del equipo local de Cahucopana, la organización estima que alrededor de 9.000 habitantes enfrentan las consecuencias de las restricciones al suministro de combustible. Las comunidades advierten que la situación compromete servicios básicos, actividades económicas y el transporte en las zonas rurales.
¿Por qué estaría ocurriendo el bloqueo al suministro de combustible?
Según la información entregada por Jonathan Osorio Gómez, la situación se estaría originando por restricciones que, presuntamente, estaría imponiendo el Clan del Golfo desde Antioquia para impedir que el combustible llegue a sus grupos rivales, el ELN y las disidencias de las Farc, en los municipios afectados. De acuerdo con esta versión, las consecuencias de esas acciones estarían recayendo sobre la población civil, que enfrenta dificultades para acceder a servicios básicos, transportar alimentos y mantener sus actividades cotidianas. Estas afirmaciones corresponden al relato del representante de Cahucopana.
¿Qué consecuencias ha generado la escasez de combustible en las comunidades rurales?
De acuerdo con el reporte de Cahucopana, varias veredas que dependen de plantas eléctricas se han quedado sin energía y otras tienen dificultades para bombear agua mediante motobombas. También se ha complicado el transporte de estudiantes en motocicleta y se ha paralizado la actividad minera, que representa una fuente importante de ingresos para la economía local. A esto se suman las dificultades para el abastecimiento de alimentos en algunos sectores, donde, según Osorio, no se permite el paso de víveres.
¿Por qué las comunidades rechazan la propuesta de militarizar la zona y qué alternativa plantean?
Las comunidades cuestionan la propuesta de la Gobernación de Antioquia de militarizar la zona o disponer de escoltas de la Fuerza Pública para los vehículos que transportan combustible. Según Jonathan Osorio Gómez, consideran que esa medida podría agravar la situación y exponer a los conductores a posibles retaliaciones cuando termine el acompañamiento militar. En su lugar, proponen organizar caravanas humanitarias con acompañamiento internacional, incluida la participación de la ONU y otros mecanismos presentes en Colombia, con el propósito de facilitar el ingreso de combustible y reducir los riesgos para la población.
¿Qué podría ocurrir si las autoridades no encuentran una solución a la crisis?
Las comunidades advirtieron que podrían convocar un paro minero, campesino y agrario en los cascos urbanos de Segovia, Remedios y Santa Rosa del Sur, así como en las vías de la región. Por ahora, no existe una fecha definida y la decisión dependerá de los resultados que entreguen las instituciones y de lo que determinen los líderes y las organizaciones comunitarias. Entretanto, una delegación de la región se encuentra en Bogotá acompañando las movilizaciones y prevé reunirse con senadores para solicitar apoyo frente a la crisis. Los habitantes también temen que las restricciones se extiendan al suministro de alimentos y gas.