protección animal
Mónica Morales
24 Ene 2019 06:07 PM

Pieles de caimán: ¿una iniciativa de conservación animal?

Según el Instituto Humboldt, el levantamiento de la veda de caimán aguja se hizo con base en la CITES.
Laura María Sánchez Pico
Laura María
Sánchez Pico
@LauramSanchezp

Este miércoles se levantó una controversia en el país por la decisión del Ministerio de Ambiente de levantar la restricción para comercializar piel de caimán en manglares de la bahía de Cispatá, Tinajoes, La Balsa y sectores aledaños, en el departamento de Córdoba.

El Instituto Humboldt respondió a esta polémica y explicó por qué, según esta organización, la medida no es considerada maltrato animal y puede servir para la conservación de las especies.

Según el instituto, la decisión del Ministerio de Ambiente se acoge a los parámetros de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de fauna y flora silvestre (CITES), cuyo propósito es asegurar el comercio legal y controlado de especímenes de animales y plantas silvestres que no se encuentran bajo amenaza de extinción. 

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Colombia hace parte de los 183 países que pertenecen a esta convención. 

Con regulaciones internacionales, la CITES busca proteger las especies de la explotación excesiva e ilegal. En la actualidad se protegen 35.000 especies de animales y plantas.

“La CITES tiene unas reglas muy claras, unos apéndices que definen qué especies en el mundo pueden ser aprovechadas económicamente y pueden ser comercializadas a través de las redes mundiales. Esta convención es muy estricta y tiene unos mecanismos de edificación muy serios, que protegen el maltrato  animal", aseguró María Piedad Baptiste, bióloga e investigadora adjunta del programa de ciencias de la biodiversidad del Instituto Humboldt

Por consiguiente, según la experta, la comercialización de especímenes no es considerada un maltrato animal, por el contrario, es una iniciativa que pretende involucrar a las comunidades cazadoras y que se vuelvan aliadas de conservación de las especies. 

“El mejor incentivo para que la gente conserve la biodiversidad es darle la posibilidad de que haga un aprovechamiento sostenible de la misma, porque la prohibición completa de aprovechamiento genera tendencia a la ilegalidad a la destrucción del recurso y afecta negativamente el futuro de la misma comunidad", indicó, Brigitte Bapatiste, directora del Instituto Humboldt. 

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Es necesario destacar que la comercialización de los especímenes se dará dentro de cinco y seis años, siempre y cuando la iniciativa de incubación de huevos y conservación de la especie de cocodrilos bebés tenga éxito en el hábitat natural, explica la organización.

Resta esperar que las instituciones ambientales, en compañía del gobierno, logren sacar adelante la iniciativa que para muchos es innecesaria, pero para otros es el comienzo de un reconocimiento al trabajo largo y constante que han tenido las comunidades para la recuperación, protección y conservación del caimán aguja.

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