Ana María Castro Romero
Ana María Castro Romero
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3 Dic 2021 09:10 AM

Paul Naranjo y Julián Ortegón mataron a Ana María Castro: Fiscalía

La fiscal 40 seccional pidió Paul Naranjo y Julián Ortegón sean enviados a la cárcel por el crimen de Ana María Castro.

La Fiscalía General de la Nación solicitó que Paul Naranjo y Julián Ortegón sean declarados culpables de los hechos que rodearon la muerte de la joven universitaria Ana María Castro, ocurrida el 5 de marzo de 2020 en el norte de Bogotá. 

La delegada de la Fiscalía concluyó que el material probatorio que se logró evidenciar, en el juicio que se adelantó contra los procesados por el delito de feminicidio agravado, demostró que cometieron el crimen que terminó con la vida de la víctima. 

Ante la juez 42 Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Bogotá, la fiscal 40 seccional pidió que sean enviados a la cárcel y de esta manera presentó los alegatos de conclusión. 

 

"Paul Naranjo y Julián Ortegón cometieron el punible de feminicidio agravado cometido en contra de la humanidad de Ana María Castro, afirmación a la que se arriba con fundamento en las evidencias, el material sensible de prueba, la información legalmente obtenida y debatida en esta vista pública y es con fundamento al citado acervo probatorio que ha quedado demostrado de manera concluyente y más allá de toda duda razonable, que los señores Paul Naranjo y Julián Ortegón, fueron las personas que actuaron de manera directa en la comisión del delito de feminicidio agravado en contra de la joven Ana María Castro, delito ejecutado el día 5 de marzo de 2020", afirmó. 

Cabe recordar que, los hechos ocurrieron en la calle 80 #69k sentido oriente - occidente, lugar en el que fue encontrado sin vida el cuerpo de la víctima. 

La Fiscal también señaló que existen varias evidencias que quedaron grabadas en videos de las cámaras de seguridad de los lugares en los que estuvo departiendo la víctima con los procesados además de, otras personas. 

También dijo que Paul Naranjo ejercía presiones contra Ana María Castro y que incluso en vida ella lo describía como un 'pretendiente intenso', también dijo que se evidencian hechos de violencia de género en los que también incurrió en su pasado, Julián Ortegón otro de los investigados. 

Recordó también los testimonios de dos exnovias de Ortegón que declararon ante la Fiscalía General y que alertaron sobre las agresiones físicas y psicológicas de las que aparentemente fueron víctimas. 

Se trata de las jóvenes María Camila Fajardo Ríos y María Camila Bonilla, quienes fueron víctimas, según la Fiscal, de violencia de género. 

También resaltó que la víctima (Ana María Castro), se encontraba en un estado de indefensión puesto que había consumido bebidas embriagantes. Narró además que pese a las pésimas condiciones la obligaron a subir a la camioneta Kia que era conducida por Paúl Naranjo. 

“Su amiga Paula busca evitar que ella se suba al vehículo pero Paul, Mateo y Julián la obligan a subirse al vehículo”.

También agregó que, la joven se encontraba en estado de inferioridad y tenía, según expertos forenses, segundo grado de alicoramiento. "Ana María Castro se encontraba en claro estado de indefensión y los acusados tenían conciencia de su estado" 

También manifestó que los únicos responsables de este delito son los investigados e indicó que "la mujer estaba embriagada en un vehículo atrapada y así fue lanzada desde el mismo". 

A su vez la fiscal le manifestó a la juez que Mateo Reyes Gómez fue testigo del momento en el que cayó de la camioneta y alterado pidió ayuda. 

“El testigo dijo que fue bajado de la camioneta, posiblemente, por besarse con Ana María Castro. Dijo que ella quedó quieta, inmóvil luego de que arrancó el vehículo”.

Afectado por lo que acababa de ocurrir señaló que buscó ayuda y les dijo a varias personas que la joven fue lanzada desde la camioneta. "Todos los testigos respaldan la versión de que Mateo Reyes estaba desesperado pidiendo ayuda a otros carros luego de que se produjo la muerte de Ana María Castro", afirmó. 

Entre tanto, evidenció que no existen rastros de un atropellamiento pues no se encontró material biológico, huellas de arrastre en el cadáver de la víctima o en el piso y que al contrario no quedó nada de eso. 

“No hay ningún golpe, ni fracturas o huellas de evitabilidad que se puedan relacionar con un atropellamiento”.

Fuente
Sistema Integrado de Información