Entrega de restos de víctimas del conflicto.
RCN Radio Medellín
18 Ago 2018 12:27 PM

Ligia Hernández recibió los restos de su hijo, reclutado hace 21 años por las Farc

Por más de dos décadas, los familiares buscaron al joven en el Suroeste antioqueño, sin encontrar rastro de su paradero.
Johanna Ramírez Gil
Johanna
Ramírez Gil
@johannarami

El hijo de Ligia Hernández tenía 15 años cuando el frente 34 de las Farc ingresó a su finca en Urrao (Antioquia) y se lo llevó a la fuerza el 14 de mayo de 1997. Los guerrilleros aprovecharon que sus padres lo dejaron solo mientras iban al pueblo. Sus familiares lo buscaron por el municipio del suroeste antioqueño, pero nunca lo encontraron.

Luego de 21 años, doña Ligia recibió una llamada de la Fiscalía en la que le confirmaron el hallazgo de su hijo desaparecido. Los restos habían sido exhumados diez años atrás en una fosa común en El Carmen de Atrato (Chocó).

“Desde que él desapareció, nunca más volví a saber nada de él. En esos tiempos, estaba la guerrilla por allá y los vecinos me dijeron que se lo había llegado. La Fiscalía me llamó y me dijo que lo habían encontrado. Me siento triste pero gracias a Dios ya lo voy a enterrar. Eso fue muy duro. Era mi hijo mayor”, dijo la mujer.

La fiscal 91 del grupo de Búsqueda, Identificación y Entrega de Desaparecidos de la Fiscalía, Paula Andrea Betancur Saavedra, explicó que gracias a pruebas científicas se pudieron identificar los restos del menor de edad. “Pudimos contactar a las víctimas. El laboratorio hizo su trabajo de identificación. Pudimos identificar los restos óseos con pruebas genéticas y, finalmente, se los entregamos a su familia para que inicie el siglo de dolor”, señaló la fiscal.

Desde el año 2005, la Fiscalía ha encontrado 5 mil 600 fosas comunes con 9 mil 300 restos, de los cuales, 3 mil 600 fueron entregados a sus familiares. Otros mil 600 permanecen en laboratorio con indicios de su identificación.

Entrega de otros restos

Elvia Rosa Areiza Barrera, de 30 años de edad, era la ayudante del párroco cuando ocurrió la masacre de El Aro en Ituango, el 25 de octubre de 1997. Cerca de 150 paramilitares incursionaron en el corregimiento, violaron mujeres, torturaron y asesinaron a 17 campesinos, entre ellos, a esta ama de casa, madre de cinco menores de edad.

Eliver Pérez, hijo de Elvia, tenía siete años cuando ocurrió la masacre. Recordó que los paramilitares los obligaron a desplazarse con sus familiares, dejando a su madre y a las otras víctimas en el corregimiento. Aunque hallaron algunos restos, solo hasta hoy tuvieron certeza de la identidad.

Fuente
Sistema Integrado de Información