México
Bandera de México.
AFP
20 Dic 2018 05:00 PM

México y su nueva política migratoria

Se beneficiará a los ciudadanos que tramitan petición de asilo.
Iván Hernández
Iván
Hernández
@IvanHernandezE

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador cedió a las presiones y permitirá a Estados Unidos "devolver" extranjeros a México para que esperen en este país durante el trámite de petición de asilo.

Minutos después de darse a conocer la noticia, el consultor jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Alejandro Alday, explicó que Estados Unidos tomó esta decisión con base en su propia legislación y soberanía.

En función de su "soberanía e independencia", México respetará sus propias leyes, Constitución y tratados internacionales para "dar acogida y recibir algunos de estos migrantes no mexicanos que enfrentan el proceso migratorio", con el fin último de dar protección y respetar sus derechos humanos.

Puede leer: Nicaragua expulsa misiones internacionales de Derechos Humanos

"Esta medida unilateral pone (a los migrantes) en situación de enorme volatilidad", apuntó el consultor jurídico.

Una vez en México, los migrantes podrán solicitar un permiso de trabajo y, "para nada" esta decisión implica que el país se convierta en tercer país seguro para Estados Unidos, en el que se obligaría a los migrantes en tránsito solicitar asilo en México.

Pese a esta explicación, sustentada en la protección de los migrantes, la medida no deja de sorprender y es vista con extrañeza por ciertos sectores mexicanos.

En primer lugar, porque la ministra de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, rechazó hace un mes que el equipo de López Obrador hubiera llegado a ningún acuerdo con Estados Unidos en este aspecto, tal y como lo señaló el diario Washington Post.

Le puede interesar: 258 millones de personas, 3% de la población mundial, son migrantes

Además, el anuncio parece parcialmente orquestado, ya que el martes México y Estados Unidos anunciaron en una declaración conjunta inversiones multimillonarias en Centroamérica y el sur de México para fomentar el progreso al tiempo que se frene la migración.

Un día después, México anunció  el fin de su política migratoria de contención y seguridad para pasar a un nuevo paradigma que privilegia el respeto a los derechos humanos de los migrantes y el desarrollo económico en la región.

Respetando así el recientemente ratificado Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular aprobado el 10 de diciembre pasado en Marrakesh.

"Se está cayendo en el juego de Estados Unidos de aceptar sus condiciones, y sorprende mucho en el gobierno de Andrés Manuel", dijo la coordinadora del programa de Asuntos Migratorios de la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México, Mariana Zaragoza.

A falta de más información, puntualizó la experta, en un principio la medida no beneficia a los migrantes porque México "no es seguro" y, además, el fin último de ellos es cumplir con el sueño americano.