Carola Rackete
Carola Rackete fue arrestada en Italia por llevar sin permiso a 40 inmigrantes.
AFP
2 Jul 2019 04:15 PM

Justicia de Italia dejó en libertad a Carola Rackete, capitana de Sea Watch

Rackete tiene 31 años de edad y es activista.
Sindy Valbuena Larrota
Sindy
Valbuena Larrota
@Sindyvalbuena

La capitana del barco de la ONG Sea Watch, Carola Rackete, fue puesta en libertad después de ser arrestada en Italia por llevar sin permiso a 40 inmigrantes que había salvado en el Mediterráneo central al puerto italiano de Lampedusa (sur).

Una decisión, la de la justicia italiana, que ha suscitado inmediatamente la ira del ministro del Interior, Matteo Salvini, autor de la política de puertos cerrados a las naves de las ONG y que no se había cansado de pedir cárcel para la activista.

La joven de 31 años estaba acusada de los delitos de resistencia o violencia contra nave de guerra y de intento de naufragio por haber chocado contra una patrulla de la Guardia de Finanzas (policía de fronteras italiana) durante la operación de atraque, cuando llevó a los inmigrantes a tierra. 

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Fue arrestada en la madrugada del sábado pasado y hoy la jueza de Agrigento, Alessandra Vella, no convalidó la detención y rechazó ese delito, hasta el punto de que sostiene que actuó cumpliendo "un deber", el de salvar vidas en el mar, según recogen los medios. 

El 12 de junio la ONG alemana rescató 53 inmigrantes frente a las aguas de Libia, de los que trece fueron desembarcados días después por razones médicas, y el resto se quedó en un limbo a la deriva, pues ningún Estado abría sus puertas al barco. 

Sin embargo, el 26 de junio la capitana decidió entrar sin permiso en aguas territoriales de Lampedusa, y por ende de Italia, violando la prohibición de Salvini, aunque no llegó a tierra porque fue interceptada primero por la Guardia de Finanza.

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Tres días después, en la noche del 29 de junio, la capitana llegó finalmente sin permiso al puerto de esa isla, pese a la prohibición de los agentes, y atracó en uno de sus muelles, golpeando levemente a una embarcación policial durante la maniobra.

La activista fue entonces arrestada y, durante el interrogatorio, aseguró que entró por necesidad, ya que la situación que se vivía a bordo era insostenible, y que en ningún caso quiso chocar con el barco de la Guardia de Finanza.

Algo negado por el fiscal de Agrigento, Luigi Patronaggio, quien cree que la colisión fue "voluntaria", que los inmigrantes presentaban aparentes buenas condiciones y que la capitana podría haber esperado a que Italia aprobara su atraco, una vez que lograra un acuerdo para la distribución de los inmigrantes en Europa. 

Tras conocerse su liberación, rápida ha sido la reacción de Salvini, que ha dirigido una crítica velada a la magistratura y ha apostado por expulsar a la activista por considerarla "peligrosa para la seguridad nacional".

"Para la justicia italiana ignorar las leyes y golpear una nave de la Guardia de Finanza no son motivos suficientes para ir a la cárcel. Ningún problema. Para la comandante criminal tengo preparado una orden para expulsarla a su país", avanzó el ministro.