Estados Unidos e Israel ejecutaron en las últimas horas el operativo denominado “Rugido de León”, cuyo objetivo era bombardear varias instalaciones en Irán para evitar que el país avanzara en la preparación de armas nucleares.
En medio del fuego cruzado entre ambos países, el presidente de EE.UU., Donald Trump, confirmó a través de su red social Truth Social la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, tras los ataques aéreos.
Posteriormente, el Estado Mayor informó también sobre la muerte del jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví, así como del ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, en el marco de las mismas operaciones militares.
En este contexto, la activista iraní Ryma Sheermohammadi afirmó en entrevista con La FM Fin de Semana que el segundo día de la operación militar ha generado preocupación e incertidumbre dentro del país, en medio de los bombardeos anunciados por Estados Unidos y de un escenario interno marcado por reacciones sociales y políticas.
“Lo recibo con preocupación, pero también entendiendo el alivio de gran parte de la población en Irán”, expresó, al señalar que algunos ciudadanos perciben la situación como una posible salida tras años de represión. Indicó que existe incertidumbre frente al anuncio de bombardeos durante una semana y cuestionó si el propósito es que la población decida su destino o si se impondrá un modelo desde el exterior.
Sheermohammadi sostuvo que, pese a la muerte del líder supremo, las figuras designadas por él para dirigir el país continúan en sus cargos.
“No sabemos si EE. UU. planea contar con ellas”, afirmó, al advertir que la estructura política permanece en funcionamiento y que el rumbo institucional inmediato aún no está definido.
¿Saldrán los iraníes a protestar tras la muerte del líder supremo?
Frente al llamado del presidente estadounidense a movilizaciones masivas y al antecedente de 30.000 muertos en manifestaciones previas, la activista indicó que días antes de los bombardeos ya se registraban protestas universitarias en 10 ciudades, las cuales enfrentaron “una represión severa por parte de la Guardia Revolucionaria”.
“Ayer muchos salieron a celebrar la muerte de Jameneí a pesar de los disparos”, afirmó. Explicó que también existen expresiones simbólicas de resistencia, como vestir de blanco y bailar en ceremonias de luto para enviar un mensaje político.
Señaló que el sistema está presente en todos los niveles del país, lo que dificulta las movilizaciones, pero sostuvo que la población buscará definir su propio destino.
Con relación a una eventual transición democrática, indicó que el proceso “no será corto ni fácil” y aseguró que si no se atienden las demandas sociales, las personas volverán a salir a las calles. Según dijo, la población no aceptará acuerdos que no respondan a lo que exigen.
¿Qué riesgos regionales implica la escalada del conflicto en Irán?
Consultada sobre las amenazas de represalias y la posibilidad de una expansión del conflicto, Sheermohammadi afirmó que la confrontación ya involucra a países vecinos y la describió como un conflicto a nivel regional. “La amenaza está presente para toda la región y más allá”, señaló.
Agregó que existen factores que aún no se conocen públicamente, entre ellos la posición de Rusia y China, a quienes identificó como aliados de Irán.
También mencionó la posibilidad de una negociación “a la extranjera” basada en intereses externos, pero advirtió que la población civil no aceptará decisiones que no correspondan a sus demandas.
Sobre la designación del ayatolá Alireza Arafi como líder supremo interino, afirmó que pertenece a la cúpula de la Guardia Revolucionaria y que mantendrá la línea establecida previamente.
Indicó que se habla de un “consejo provisional” conformado por el presidente y figuras cercanas al anterior líder.
“Ellos usan el término ‘transición’ para referirse a la continuidad del régimen”, explicó la activista, al contrastar esa definición con la que, según dijo, emplea el pueblo para referirse a un cambio democrático.
Añadió que no prevé concesiones y que la línea será de “represión absoluta a nivel interno” y acciones contra países vecinos.
En ese sentido, señaló que la diáspora iraní respalda mayoritariamente que encabece un eventual periodo de transición.
Concluyó que será necesario un consenso social para definir el futuro político de Irán y que ese proceso tomará tiempo.
*Este contenido fue escrito y producido por una inteligencia artificial bajo supervisión y curaduría de un periodista de La FM