Diego Berrio y Edwin Giraldo, sacerdotes detenidos en Miami 
Diego Berrio y Edwin Giraldo, sacerdotes detenidos en Miami 
Foto del Departamento de Corrección y Rehabilitación del condado de Miami-Dade
5 Sep 2018 06:41 AM

Dos sacerdotes colombianos, detenidos en Miami por tener relaciones en pleno espacio público

Diego Berrio, de 39 años de edad, y Edwin Giraldo-Cortez, de 30, fueron detenidos en Ocean Drive
Alfonso
Alfonso
Rico Torres
@AlfonsoRicoT

La Policía de Miami Beach detuvo a dos sacerdotes que estaban teniendo sexo oral al interior de un automóvil estacionado en un transitada arteria vial, a plena luz del día y a la vista de los transeúntes.

Los sacerdotes Diego Berrío, de 39 años de edad, y Edwin Giraldo-Cortez, de 30, fueron arrestados el lunes mientras tenían sexo oral al promediar las 15.00 hora local (19.00 GMT), al interior de un auto estacionado en la icónica y turística Ocean Drive, según informó The Miami Herald.

De acuerdo con el reporte policial, al momento de ser detenidos Berrio, sentado en el asiento del copiloto, le practicaba sexo oral a Giraldo-Cortez, quien se hallaba en el asiento del conductor y "con sus genitales expuestos". Los sacerdotes, a quienes se le arrestó con cargos de conducta lasciva y exposición indecente, indicaron que pertenecen a la Misión de San Juan Diego, en Arlington Heights, un suburbio a las afueras de Chicago (Illinois).

Un portavoz de esta iglesia confirmó al canal Local10, filial de la cadena ABC, que Berrío era un cura en este templo. Durante una comparecencia ante el juez, Giraldo-Cortez indicó que los últimos dos meses estuvo en Chicago y pidió al juez poder abandonar el presidio bajo el pago de una fianza dado que debía viajar el miércoles a Colombia, específicamente a Ituango, de donde es originario.

"El problema mayor que veo es que (el acto) fue en público", dijo el magistrado Jeffrey Rosinek, quien fijó una fianza de 250 dólares a Berrio y de 500 para Giraldo-Cortez. Ocean Drive, al lado de las playas de South Beach, es una de las calles más turísticas de la ciudad, con decenas de cafeterías y bares, además de parques públicos y hasta una zona de juegos para niños.

Ernesto Rodríguez, vocero de la Policía de Miami

Fuente
EFE