Equipos de rescate comenzaron el viernes la búsqueda de siete desaparecidos que las autoridades creen que están atrapados entre los escombros de un edificio en construcción que se derrumbó horas antes en la capital de Kenia, informó el ministro del Interior.
Los rescatistas tuvieron dificultades para acceder a la zona donde se levantaba el edifico de 16 plantas, encajonada en medio de otros inmuebles de gran altura en Eastleigh, un barrio residencial y de oficinas de Nairobi con una alta densidad de población.
"Once tiendas en la planta baja y en el sótano estaban ocupadas en el momento del derrumbe. Siete personas han sido reportadas como desaparecidas", publicó en X el ministro del Interior, Kipchumba Murkomen, el viernes por la noche.
Murkomen señaló que 66 de los 67 trabajadores que estaban en el edificio en el momento del derrumbe salieron ilesos y uno resultó herido.
"Hay muchísima gente atrapada aquí", declaró Bibiye Mahmoud, presidenta de la Institution of Engineering Technology of Kenya, a la AFP en el lugar del siniestro.
"Se supone que los contratistas y los ingenieros deben asegurarse de que las obras estén supervisadas por profesionales. Pero la mayoría no lo están. Por eso estamos viendo estas catástrofes (...) No hay rendición de cuentas", añadió.
Un informe de la Inspección Nacional de Edificios de Kenia determinó que el 87% de los inmuebles auditados en todo el país el año pasado no cumplían la normativa o carecían de las autorizaciones necesarias para su ocupación.
"Nuestra preocupación es salvar vidas", declaró a la prensa el gobernador de Nairobi, Johnson Sakaja.
"Este edificio no tiene licencia de ocupación (...) esto potencialmente ha costado vidas", añadió Sakaja, en referencia a la autorización que otorgan las autoridades que acredita un edificio es seguro y cumple con los requisitos legales.
Nairobi vive un rápido auge de la construcción, con edificios de gran altura que surgen por toda la ciudad, especialmente en Eastleigh, conocida por sus concurridas zonas de mercado y como un centro de la comunidad somalí.
Los medios locales informaron de saqueos y posibles víctimas atrapadas bajo los escombros, con imágenes que mostraban grandes multitudes reunidas en el lugar.
La policía utilizó gas lacrimógeno para dispersarlas, constataron reporteros de la AFP.
Entre 2009 y 2019 se registraron 86 derrumbes de edificios, que causaron la muerte de unas 200 personas, según un informe del Instituto de Investigación y Análisis de Políticas Públicas de Kenia.