9 Oct 2016 08:12 PM

Clinton afirma que Rusia trata de influenciar elección en favor de Trump

Clinton y Trump protagonizan el segundo debate de una campaña que para el aspirante conservador se convirtió en un caos por el nuevo escándalo, dado a las declaraciones abusivas sobre mujeres.
Los candidatos presidenciales en EE.UU., la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, se enfrentan en su segundo debate, un encuentro arriesgado en el que ambos deberán demostrar su empatía con los votantes, y al que llegan en un momento especialmente tenso.
 
Cuando falta justo un mes para las elecciones del 8 de noviembre, Clinton y Trump son conscientes de lo mucho que se juegan en el debate de este domingo en San Luis (Misuri), un encuentro en el que la mitad de las preguntas las harán votantes indecisos de esa ciudad que han sido seleccionados por la consultora Gallup.
 
Hillary Clinton afirmó este domingo que Rusia ha invadido sistemas cibernéticos estadounidenses para influenciar la elección presidencial del 8 de noviembre en favor de su adversario, el millonario Donald Trump.
 
"Créanme, ellos no están haciendo eso para que yo sea electa. Están haciendo eso para influenciar la elección para Donald Trump", dijo la exsecretaria de Estado. En respuesta, Trump dijo que esa visión era "ridícula".
 
- Hillary "presa" -
 
Trump sacó a colación la polémica alrededor del uso de Clinton de un servidor privado de correo electrónico cuando era secretaria de Estado, amenazando con llevarla ante la justicia si es presidente.
 
"Si gano, daré instrucciones el Secretario de Justicia que nombre un fiscal especial para que investigue tu situación, porque nunca ha habido tanta mentira y tanta cosa oculta", dijo Trump.
 
"Es muy bueno que alguien con el temperamento de Donald Trump no esté a cargo de la ley en este país", respondió Clinton, a lo que Trump contraatacó: "porque estarías en la cárcel".
 
El último escándalo de Trump, que arrancó su campaña llamando "violadores" a los inmigrantes indocumentados, y provocó críticas por haber llamado "cerdita" a una ex Miss Universo venezolana, ha sido una bomba nuclear para la campaña del millonario.
 
En medio de una oleada generalizada de indignación, el propio presidente Barack Obama condenó las declaraciones de Trump en el video, que consideró "denigrantes".
 
"No necesito repetirlo. Hay niños en la sala... Denigrar a las mujeres, degradarlas, pero también a las minorías, los inmigrantes, a personas de otras creencias, burlarse de los discapacitados... (Trump) Disminuye a los demás para darse importancia él", dijo Obama en un acto público en el estado de Illinois.
 
Desde la divulgación de esa grabación, Trump difundió un video disculpándose, pero el desastre ya estaba consumado.
 
Figuras emblemáticas del partido Republicano se sumaron al clamor general para que Trump arroje la toalla y abandone la campaña en beneficio de su compañero de fórmula, Mike Pence.
 
Pero el magnate dijo que había "cero chance" de que ello ocurriera. "Nunca, jamás, me doy por vencido", afirmó.