Bolsa biodegradable tres años
Cortesía Universidad de Plymouth
12 Dic 2019 12:46 PM

¿En verdad son degradables las bolsas biodegradables? Esto dice importante estudio

Un biólogo marino realizó un estudio con bolsas biodegradables por tres años y los resultados fueron sorprendentes.
Vanesa
Peralta

Con la intención de reducir el volumen de residuos plásticos que afecta el medioambiente, diferentes expertos y compañías se dieron a la tarea de crear varias formulaciones plásticas que indican que se deterioran más rápido o generan menos contaminación en el mundo.  

Sin embargo, un estudio realizado por Richard Thomson, un biólogo marino que ha dedicado su carrera a estudiar los desperdicios plásticos en diferentes ecosistemas, reveló que las bolsas biodegradables en verdad no lo son.  

El estudio de Thomson se basó en examinar materiales de polietileno biodegradable, oxo-biodegradable, compostable (fabricada con fécula vegetal) y de alta densidad (es decir, una bolsa de plástico convencional) durante un período de tres años.  

El científico y sus alumnos de la Universidad Plymouth en Reino Unido enterraron, en el jardín del claustro, una colección de bolsas biodegradables en el año 2015, cuando las sacaron no solo estaban intactas, sino que aún podría resistir hasta cinco libras de carga como recién salidas de la fábrica. 

Thomson se mostró sorprendido por los resultados y le dijo a la revista National Geographic que “después de tres años todavía podían llevar las compras a casa", aunque reconoció que no tenían la misma fuerza que tenían cuando eran nuevas.  

El estudio destaca cómo el término "biodegradable" puede confundir a los consumidores haciéndolos creer que la bolsa simplemente desaparecerá si se bota a la basura. 

“Las bolsas biodegradables proporcionan tasas de deterioro suficientemente avanzadas para ser ventajosas en el contexto de la reducción de la basura marina, en comparación con las bolsas convencionales”, concluyó el estudio. 

Las bolsas fueron expuestas en tres ambientes naturales: el aire libre, enterrado en el suelo y sumergido en agua de mar, así como en condiciones controladas de laboratorio. El mejor resultado se presentó en el medio marino, pues la bolsa desapareció por completo en 3 meses.