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Pennywise, IT
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10 Mayo 2019 04:42 PM

‘Pennywise’: La historia del payaso asesino que lo inspiró

John Wayne Gacy se disfrazaba de papayo para fiestas infantiles. Fue hallado culpable del asesinato de 33 jóvenes.
Rafael Pérez
Rafael
Pérez Becerra

Nuevamente, la imagen del payaso 'Pennywise' estremeció a los amantes del cine en todo el mundo. La publicación del tráiler de la segunda parte de It, basada en la novela de Stephen King de 1986, tuvo más de nueve millones de vistas en sus primeras 24 horas.

Pese a que la película se estrenará hasta septiembre de 2019 desde ya promete romper el récord de taquilla como la película de terror con más espectadores en toda la historia.

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En esta oportunidad 'El Club de los Perdedores', ya crecidos, tendrán que enfrentar nuevamente a su mayor temor, una entidad sin forma a la que bautizaron 'Eso'.

Ese espectro, que puede tomar un sinnúmero de formas, vuelve a Derry, la ciudad en la que nacieron todos los 'perdedores', después de 27 años para generar caos y destrucción.

Su forma más conocida es Pennywise, el payaso bailarín, que representaba la mayoría los temores de los niños. Para crear este icónico personaje Stephen King se basó en un hecho real que estremeció a los Estados Unidos en la década de los 70.

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John Wayne Gacy, un simpático hombre de 55 años se vestía como payaso para amenizar fiestas infantiles, hospitales y eventos  sociales en Chicago. Era considerado como un vecino ejemplar en la comunidad por su trabajo social, tenía un buen trabajo y una esposa que impulsaba buenas obras.

Sin embargo, aprovechándose de su aspecto inocente y su papel de ‘Pogo, el payaso’, Gacy secuestró, abusó sexualmente, torturó y asesinó a 33 jóvenes entre los años de 1972 y 1978. No fue hasta una noche cuando las autoridades tocaron a su puerta para preguntarle por un joven desaparecido que descubrieron toda la verdad.

Del interior de la casa brotó un fuerte olor, situación que obligó a los policías a inspeccionar la vivienda. Las autoridades encontraron en el sótano 26 cadáveres escondidos en barriles. Después de su captura, el hasta ese momento “amigable vecino” confesó que a tres de sus víctimas las había arrojado a un río, mientras que se negó a dar información de otras cuatro víctimas.

En ese momento se descubrió que el hombre ya había sido condenado en 1969 por sodomizar a un niño en Springfield (Illinois). Pese a que fue condenado a 10 años de cárcel solamente pagó 18 meses. De ahí se mudó a Chicago a crear una nueva vida y formar un hogar con una vieja amiga de la secundaria.

Por el asesinato de los 33 jóvenes fue sentenciado a la pena de muerte. Durante los 14 años que estuvo en la prisión esperando la inyección letal se negó a revelar el paradero de las otras víctimas, riéndose incluso cuando se le preguntaba. Igualmente se dedicaba a la pintura, las imágenes de payaso eran parte fundamental “de su obra”.

El 10 de mayo de 1994 fue trasladado a la sala para la aplicación de inyección, Gacy aseguró: “Matarme no hará regresar a ninguna de las víctimas (…) ¡Nunca sabrán donde están los otros!”