Desde Plaza Mayor Medellín, Colombiatex de las Américas 2026 además de mostrar tendencias en moda y confección, abre una ventana al futuro de la industria textil a través de la Biblioteca de Materiales, un espacio que se convierte en uno de los más innovadores de la feria.
Con propuestas que plantean la forma en la que se crean y se entienden los materiales. Reúne materiales de origen biológico, sintético, recuperado y fibras patrimoniales, permitiendo a visitantes y empresarios conocer los avances más recientes del sector.
En diálogo con La FM, Gabriela Toro, investigadora del consumidor y nuevas tecnologías de Inexmoda, quien destaca que la biblioteca funciona como un laboratorio vivo donde se evidencian nuevas posibilidades para la industria textil.
“La Biblioteca de Materiales es un territorio donde se encuentran materiales de origen biológico, sintético, recuperados, e incluso fibras patrimoniales. Acá podemos encontrar biomateriales, como los de biofilia material, donde encontramos texturas creadas, por ejemplo, con flor de Jamaica”, explicó.
Entre las propuestas que llaman la atención se encuentran los biomateriales inspirados en la biofilia, con texturas desarrolladas a partir de elementos naturales como la flor de Jamaica.
“Buscar también educar a las personas desde el proceso, desde la germinación, incluso la tintura, y también rescatar esa fibra de Colombia ante el mundo, más que rescatar, es como resaltarlas. Por ejemplo, la lana de Boyacá”, explicó.
También hay materiales creados con residuos orgánicos, como mezclas de cáscara de plátano y vaina de fríjol, que muestran cómo los desechos pueden transformarse en insumos para la confección.
A esto se suma una colaboración con una universidad internacional y con Material ConneXion de Nueva York, que aporta 36 desarrollos. El espacio no solo expone productos terminados, sino que guía al visitante por todo el proceso: desde la germinación de semillas, pasando por la tintura natural, hasta la transformación de fibras.
Este recorrido busca educar y generar conciencia sobre el origen y el impacto de los materiales. Uno de los énfasis del lugar es la puesta en valor de fibras colombianas, como la lana de Boyacá.
En el espacio se puede apreciar un telar elaborado con fieltro húmedo, mezclado con seda y teñido con pigmentos naturales. Los visitantes pueden tocar, oler y sentir las texturas, entendiendo las diferencias entre cada material y su proceso de fabricación.
Incluso se explica el recorrido de los hilos recuperados, desde la botella plástica hasta la fibra sintética final, reforzando el mensaje de economía circular.