Rob Halford, vocalista de Judas Priest.
El Knotfest trajo a los 'Metal Gods' por tercera vez a Colombia.
LA FM
27 Oct 2018 03:59 PM

Knotfest, así fue la fiesta de metal liderada por Judas Priest en Bogotá

Los ‘dioses del metal’ cerraron una noche mágica donde estuvieron presentes varias leyendas de la escena. 

No importó el calor de la tarde, las largas horas del festival o la distancia que separa a Bogotá del Hipódromo de los Andes; cerca de 15.000 metaleros se dieron cita para ver uno de los mejores festivales musicales que ha tenido Colombia. 

Judas Priest, la legendaria banda de heavy metal fue la encargada de poner broche de oro a una jornada de once horas que recorrió los diferentes subgéneros de metal en un día que la escena colombiana difícilmente olvidará. 

El Knot Stage, escenario principal del festival, abrió paso a bandas nacionales que tuvieron la responsabilidad de calentar motores ante los asistentes que poco a poco iban llenando el campo del hipódromo. 

Kilcrops salió a la tarima y la presencia escénica de Hooseman Adame y el bajo hipnótico de Lina de la Parra no desentonaron. Éxitos como ’Javhe Karma’, ‘La casa del dolor’ y ‘Opresión’ hicieron que el público bogotano entrara en calor. 

Luego Masacre mantuvo el ánimo arriba. La banda paisa hizo gala de sus 30 años de trayectoria y logró que sus seguidores movieran las cabezas en una gala donde Alex Okendo, su vocalista, prometió dejarlo todo. “Les vamos a dar lo que nos quedó pendiente en Rock al Parque”, dijo, y así lo cumplió. 

La leyenda del death metal colombiano, la que muchos consideran la banda más importante de Colombia a nivel internacional, estuvo a la altura del festival con canciones como 'Cortejo fúnebre' y 'Death metal forever'.

 

Las leyendas internacionales llegaron al escenario

Empezaba a caer la tarde en la sabana bogotana pero la energía subía entre el público. Era el turno de la banda sueca de death metal melódico Arch Enemy y el cartel internacional comenzaba a hacer de las suyas. 

La increíble voz gutural de Alissa White-Gluz sorprendió, como siempre, a propios y extraños. El contraste de su voz con las melodías guiadas por la guitarra de Michael Amott hizo que el Knotfest no dejara de mover la cabeza. 

‘The World is yours’ fue el inicio de una presentación marcada por la sensualidad de Alissa; su cabello azul marcó el ritmo de otros éxitos como ‘The eagle flies alone’, ‘We will rise’ y ‘War eternal’,  dejando a ‘Nemesis’ para el final de su imponente show. 

Entrada la noche llegó el momento del thrash metal y qué mejor para exponer su poder que la alemana Kreator. Mille Petrozza, vocalista de la banda, lo advirtió desde el principio, sería un show lleno de energía que llevaría a los asistentes al extremo. 

Los exponentes del thrash alemán hicieron su apertura con ‘Phantom Antichrist’, los ánimos estaban arriba y se empezaron a ver algunos ‘pogos’ sectorizados. Petrozza pedía cada vez más a su público, que no dejó de saltar y mover la cabeza durante todo su show. 

Kreator apeló a su vieja fórmula e interpretó himnos tradicionales como ‘Enemy of god’, ‘Satan Is Real’ y ‘Flag of Hate’. En ese instante, el legendario vocalista, puso uno de los puntos más altos de la jornada ondeando la bandera de la banda y pidiendo a la audiencia enarbolarla con odio.

‘Phobia’ marcó otro de los puntos más emotivos del show alemán. Durante la canción del álbum Outcast, se vio uno de los ‘pogos’ más grandes de la tarde, abriendo paso a dos de los éxitos más grandes de Kreator: ‘Violent Revolution’ y ‘Pleasure to Kill', que cerraron su paso por Bogotá junto a un show de pirotecnia. 

Tras la brutal presentación de Kreator llegó el turno de otros alemanes. El power metal dijo presente y la mítica Helloween volvió a cautivar a la capital. 

En su regreso, tras un año de haberse presentado en Bogotá, la banda de las calabazas llegó a Colombia nuevamente con sus tres históricos vocalistas: Kai Hansen, Andi Deris y Michael Kiske, que hicieron un recorrido por las más de tres décadas de historia de la banda. 

Con una escenografía impecable y la difícil tarea de integrar a siete músicos en escena, Helloween dejó la vara muy alta al arrancar su presentación con ‘Halloween’, del álbum  ‘Keeper Of The Seven Keys’.

Andi Deris, en un fluido español, charló constantemente con su público lo que hizo que la interacción con la banda fuera constante, dando paso al clásico de siempre ‘Dr. Stein’

Al hacer un recorrido histórico por la banda, Kai Hansen realizó una rápida interpretación de los éxitos de los 80. ‘Starlight’, ‘Ride The Sky’, ‘Judas’ y ‘Heavy Metal (is the law)’ demostraron porqué el primer vocalista y fundador de la banda nunca pasará de moda. 

Andy Deris retornó al escenario y con ‘Power’ le dio aún más fuerza a un Knotfest que veía, extasiado, todas las facetas de Helloween. Luego llegó uno de los momentos más emotivos de la noche con ‘How many tears’, interpretada al mismo tiempo por Hansen, Kiske y Deris. 

‘Eagle fly free’, ‘Future world’ y, finalmente, ‘I want out’ dieron fin a una gala memorable que terminó con calabazas inflables rebotando en el público y una lluvia de papel naranja picado que sintentizó la energía y la alegría que puso Helloween en el escenario. 

La llegada del ‘Metal God’ 

Se acercaba la media noche y el cansancio se podía sentir entre los asistentes. Cinco grandes bandas habían llevado al límite a los bogotanos, pero aún faltaba la cereza del pastel. 

Judas Priest haría su tercera presentación en Bogotá, tras 2008 y 2011 y la expectativa estaba alta. El telón con el símbolo de la banda cayó y ‘Firepower’, canción de su último álbum, dio inició a un nuevo show del ‘sacerdote’ en la capital. 

El cansancio desapareció, la larga jornada quedó atrás y el Knotfest fue el escenario perfecto para que Judas presentara en Colombia ‘Lightning strike’, ‘No surrender’ y ‘Rising from ruins'.

En medio de la noche llegó el momento de los clásicos y ‘Running wild’, ‘Grinder’ y ‘Sinner’ estuvieron a la orden de los asistentes. Una de las grandes sorpresas que dejó el festival fue el riff de guitarra que marcó el inició de ‘The Ripper’, una de sus mejores canciones de la década de los setenta. 

Posteriormente, ‘Desert plains’, ‘Turbo lover’ y ‘Freewheel Burning’ (una de las mejores canciones de la noche) no dejaron descansar al público colombiano, pero aún lo mejor estaba por venir. 

Fiel a su estilo, el vocalista Rob Halford, interpretó ‘Hell bent for leather’ sobre su legendaria motocicleta, recordando a los asistentes la enorme influencia que ha tenido Judas Priest en la estética de los seguidores del heavy metal.

Acto seguido, Painkiller (asesino del dolor), el éxito de 1990, sonó en homenaje a Glenn Tipton, antiguo guitarrista, que tuvo que dejar la banda al padecer de Parkinson. 

Tras un ligero descanso, ‘Electric eye’ retumbó en Los Andes, abriendo paso a la mítica ‘Breaking the law’, para que en un acto profético, justo después de la medianoche, ‘Living after midnight’ cerrara uno de los eventos más grandes de Bogotá en este 2018.

Fuente
LA FM