La Selección de fútbol de Bolivia anunció la lista de convocados para el repechaje rumbo al Copa Mundial de la FIFA 2026 sin incluir a su máximo goleador histórico, Marcelo Moreno Martins, quien había regresado recientemente del retiro con la intención de volver a vestir la camiseta nacional.
La decisión fue confirmada el 9 de marzo de 2026 por el entrenador Óscar Villegas, quien presentó una convocatoria de 28 jugadores para enfrentar los partidos de repesca internacional. La ausencia del delantero generó debate en el país sudamericano debido al peso histórico del futbolista dentro de la selección.
Moreno Martins, quien se retiró del fútbol profesional en 2024 tras su paso por Cruzeiro, decidió volver a competir en febrero de 2026 al fichar por Oriente Petrolero. Su objetivo era recuperar ritmo competitivo y convencer al cuerpo técnico de incluirlo en la lista para el repechaje mundialista.
Sin embargo, pese a disputar algunos minutos y marcar dos goles de penal en el Torneo de Verano boliviano, el experimentado delantero no logró entrar en la nómina final.
Falta de ritmo y apuesta por un recambio generacional
El cuerpo técnico argumentó como principal motivo la falta de continuidad competitiva del jugador, luego de permanecer casi dos años sin actividad oficial. Aunque el máximo goleador histórico de la selección intentó recuperar su nivel en las semanas previas a la convocatoria, el seleccionador consideró que su estado físico y futbolístico no era el más adecuado para afrontar una instancia decisiva.
De acuerdo con el entorno de la selección, el delantero sumó pocos minutos desde su regreso a la competencia, y su rendimiento no fue suficiente para desplazar a futbolistas que han tenido mayor regularidad durante la eliminatoria sudamericana.
En medio del debate generado por la decisión, Marlon Moreno Martins, hermano del jugador, reaccionó en la red social Instagram con una publicación que decía: “Vamos Surinam, carajo”, en referencia a la Selección de fútbol de Surinam, rival de Selección de fútbol de Bolivia en el repechaje rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Villegas optó por mantener la base del equipo que logró el séptimo lugar en las eliminatorias de la Conmebol, posición que le permitió a Bolivia acceder al repechaje intercontinental.
Dentro de los convocados destacan jugadores jóvenes y de mayor actividad reciente, como Miguel Terceros, Ramiro Vaca y Robson Matheus, quienes han tenido participación constante durante el proceso clasificatorio.
El técnico también incluyó nuevas opciones ofensivas, entre ellas el delantero nacionalizado Juan Godoy, lo que refleja la intención de renovar el ataque de la selección.
Además de Moreno Martins, otros atacantes también quedaron fuera de la convocatoria, como Bruno Miranda, jugador de Aucas, y Henry Vaca, quien atraviesa un periodo sin actividad competitiva.
Bolivia busca el cupo mundialista en el repechaje internacional
La selección boliviana enfrentará en las próximas semanas una serie de partidos clave que definirán su presencia en el Mundial de 2026. Antes del repechaje, el equipo disputará un amistoso frente a Selección de fútbol de Trinidad y Tobago el 15 de marzo, encuentro que servirá como preparación para la fase decisiva.
Posteriormente, Bolivia se medirá el 26 de marzo contra la Selección de fútbol de Surinam en la primera ronda del repechaje internacional. En caso de avanzar, deberá disputar un último partido decisivo frente a la Selección de fútbol de Irak el 31 de marzo, encuentro que otorgará uno de los cupos finales al Mundial.
La decisión de no convocar a Moreno Martins también se da en medio de dificultades ofensivas recientes del equipo, que ha marcado apenas dos goles en sus últimos siete partidos, situación que ha generado presión sobre el cuerpo técnico para encontrar soluciones en el ataque.
Pese a ello, el seleccionador boliviano mantuvo su criterio de apostar por jugadores con mayor continuidad y proyección, priorizando la cohesión del grupo que ha venido trabajando durante el proceso clasificatorio.
La exclusión del histórico delantero provocó debate entre aficionados y familiares del jugador en Bolivia, ya que el atacante es considerado uno de los símbolos recientes de la selección y el máximo goleador de su historia.
No obstante, desde el cuerpo técnico se ha insistido en que la determinación responde a criterios estrictamente deportivos, centrados en el estado físico, la competitividad actual y la necesidad de preparar un equipo capaz de afrontar la exigencia del repechaje internacional.