Los hermanos Eugenio y Alberto Arismendis fueron víctimas de la violencia en el oriente de Caldas y en la ciudad de Medellín. Pese a sufrir las consecuencias del conflicto armado nunca perdieron la esperanza de volver a abrazarse.
Más de 54 mil trabajadoras encargadas de la alimentación escolar ya tienen vinculación formal mientras siguen inspecciones laborales en todo el territorio nacional.