La canciller Rosa Villavicencio desestimó de manera tajante los rumores sobre un supuesto riesgo judicial para el presidente Gustavo Petro en Estados Unidos, en medio de la expectativa por su próxima visita oficial y el encuentro previsto para el 3 de febrero con el mandatario estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca.
En entrevista con La FM, la jefa de la diplomacia colombiana fue enfática al afirmar que no existe ningún proceso judicial abierto contra el jefe de Estado colombiano, ni en territorio estadounidense ni en ningún otro país, y aseguró que las versiones que han circulado en algunos sectores políticos carecen de sustento.
“El presidente no tiene ninguna imputación ni ningún expediente abierto en Estados Unidos ni en ningún país del mundo. No hay ningún riesgo”, señaló al ser consultada de manera directa sobre la posibilidad de que el mandatario enfrente algún tipo de inconveniente legal durante su visita.
La canciller explicó que, como ocurre con cualquier desplazamiento de un jefe de Estado, el Gobierno trabaja en los aspectos logísticos y de seguridad propios de una visita oficial, sin que ello esté relacionado con escenarios judiciales.
“Todo viaje tiene una serie de aspectos logísticos en cuanto al aeropuerto al que se llegará, los desplazamientos y la agenda, y en eso es en lo que estamos trabajando”, precisó.
Las declaraciones de la canciller se producen en un contexto de mejoramiento de las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Washington, luego de varios cruces públicos entre los presidentes Petro y Trump, especialmente a través de redes sociales.
Estos episodios generaron especulación sobre un eventual deterioro en la relación bilateral y sobre las condiciones políticas del encuentro que sostendrán ambos mandatarios a comienzos de febrero.
Villavicencio explicó que, pese a esas controversias, las relaciones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos nunca se rompieron y se mantuvieron dentro de los canales institucionales. A su juicio, el momento de mayor fricción estuvo marcado más por el intercambio de mensajes públicos que por decisiones de fondo en la política exterior.
“Lo que había era una cierta controversia entre los dos presidentes en redes sociales. Lo que hacía falta era que hablaran directamente, de manera personal o telefónica”, señaló.
Según la canciller, ese diálogo directo permitió despejar versiones erróneas y aclarar informaciones que, en su criterio, habían sido tergiversadas.
“Colombia no cedió”
En ese contexto, la canciller defendió la postura del Gobierno colombiano frente a quienes aseguran que el país habría cedido ante presiones de Washington para rebajar la tensión.
Villavicencio fue clara en señalar que Colombia no hizo concesiones políticas para normalizar el ambiente previo a la reunión en la Casa Blanca. Por el contrario, aseguró que el Gobierno mantuvo su posición y que las amenazas, según dijo, provinieron desde el lado estadounidense.
“Nosotros no cedimos. Colombia no amenazó. Las amenazas se recibieron por parte de Estados Unidos”, afirmó la canciller.
Explicó que el entendimiento alcanzado fue resultado del diálogo diplomático y no de presiones externas. De hecho, señaló que el presidente Petro aprovechó ese espacio para exponer su trayectoria política y su historial en la lucha contra el narcotráfico, tanto en su ejercicio como parlamentario durante dos décadas como en su carrera pública.
“Sirvió para que el presidente hablara ampliamente de lo que ha sido su trayectoria, de su lucha contra el narcotráfico y de su ejercicio como parlamentario”, indicó.
Expectativa por el 3 de febrero
El encuentro entre Petro y Trump en la Casa Blanca, programado para el 3 de febrero, se perfila como un momento clave para redefinir el tono de la relación bilateral y abordar temas sensibles de la agenda común, como la cooperación en seguridad, la lucha contra el narcotráfico, la migración y el comercio.
Desde la Cancillería insisten en que el Gobierno colombiano llega a esa cita con plena confianza en el canal diplomático y con la intención de poner sobre la mesa asuntos como la lucha contra el narcotráfico, la situación en Venezuela y el cambio climático.