La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba Curi, respondió a una serie de publicaciones difundidas en redes sociales que, según denunció, contienen acusaciones sin sustento y ataques contra su vida privada. La mandataria anunció acciones legales y aseguró que continuará al frente de sus responsabilidades, pese a la controversia.
En un pronunciamiento divulgado en las últimas horas, Córdoba rechazó que los cuestionamientos personales y los prejuicios se utilicen para desacreditar a una mujer que ocupa un cargo de elección popular. Su mensaje estuvo dirigido tanto a quienes participan en el debate público como a otras mujeres que enfrentan obstáculos y agresiones en espacios tradicionalmente dominados por hombres.
“No permitamos que la violencia verbal, los prejuicios ni los ataques contra nuestra intimidad nos hagan retroceder”, manifestó la gobernadora, al referirse a las dificultades que enfrentan las mujeres cuando llegan a posiciones de poder.
La controversia se originó tras la difusión de videos en los que Wilson Chalá Moya, quien pertenece a un movimiento llamado Social Afro, formuló señalamientos sobre la mandataria, incluidos supuestos vínculos con grupos armados ilegales y afirmaciones relacionadas con su vida personal. Córdoba negó esas acusaciones y sostuvo que no se han presentado pruebas que las respalden.
El caso se encuentra en el terreno de las denuncias y las actuaciones anunciadas por la funcionaria. Corresponderá a las autoridades competentes evaluar los elementos que se presenten y establecer si existen responsabilidades legales.
Acciones judiciales por señalamientos en redes sociales
Córdoba informó que acudió a las autoridades por las publicaciones que considera lesivas para su honra y su buen nombre. Según su pronunciamiento, presentó una querella por injuria ante la Fiscalía el 22 de octubre y anunció nuevas acciones por presuntos delitos de injuria, calumnia y hostigamiento, en relación con contenidos que circularon posteriormente.
La gobernadora cuestionó especialmente que las publicaciones incluyeran afirmaciones sobre presuntos nexos con organizaciones armadas ilegales y referencias a aspectos de su intimidad. Frente a esos señalamientos, negó tener vínculos actuales o anteriores con esos grupos y afirmó que no tiene condenas ni sanciones de ninguna clase.
Sostuvo que está dispuesta a responder ante los organismos competentes por cualquier cuestionamiento relacionado con su gestión, pero insistió en que las acusaciones deben contar con sustento verificable.
“Quien tenga pruebas de una irregularidad, que las lleve ante los entes competentes; allí responderé”, expresó.
Su posición plantea una distinción importante en el debate público: los funcionarios están sujetos al escrutinio ciudadano, al control político y a las investigaciones periodísticas, pero las afirmaciones sobre posibles irregularidades deben examinarse con rigor y no presentarse como hechos probados cuando no lo están.
También pidió a los medios de comunicación y a los ciudadanos evitar la reproducción de los contenidos que la cuestionan, para no amplificar los ataques mientras avanzan las actuaciones correspondientes.
Violencia contra las mujeres que ejercen el poder
Más allá de la disputa entre la mandataria y quien difundió los videos, el pronunciamiento puso sobre la mesa una discusión sobre las barreras que pueden enfrentar las mujeres en la vida pública. La mandataria departamental afirmó que los ataques contra su intimidad no deben convertirse en herramientas para cuestionar su legitimidad ni para desviar la atención de su trabajo institucional.
“A las mujeres que abren camino en escenarios donde históricamente se nos ha cuestionado más por lo que somos que por lo que hacemos, les digo: no permitamos que la violencia verbal, los prejuicios ni los ataques contra nuestra intimidad nos hagan retroceder”, señaló.
En ese contexto, la gobernadora insistió en que su vida privada no debería utilizarse para desacreditar su desempeño y afirmó que se tipo de situaciones deben darse mediante argumentos, pruebas y mecanismos institucionales.
“Cada ataque que se normaliza desincentiva la participación de todas las demás”, advirtió, al señalar que las agresiones contra una mujer que ejerce un cargo de poder también pueden enviar un mensaje intimidatorio a quienes consideran participar en política.
“No voy a detener mi trabajo por el Chocó”
Córdoba cerró su pronunciamiento con un mensaje sobre la continuidad de su gestión y el ambiente de confrontación que, a su juicio, se ha trasladado a las redes sociales. “De ninguna manera voy a amedrentarme, ni a detener mi trabajo por el Chocó”, aclaró.
Por ahora, las acusaciones formuladas en las publicaciones no deben darse por probadas. Será la justicia la que determine el alcance de las denuncias y las eventuales responsabilidades. Córdoba, por su parte, sostiene que continuará ejerciendo sus funciones mientras avanzan los procedimientos.
Claves de la Noticia
¿Por qué la gobernadora del Chocó anunció acciones legales?
Nubia Carolina Córdoba afirmó que presentó denuncias por presuntas injuria, calumnia y hostigamiento frente a publicaciones en redes sociales que, según ella, contienen señalamientos sin sustento y ataques a su vida privada.
¿Qué respondió frente a las acusaciones sobre supuestos vínculos con grupos armados?
La mandataria negó tener vínculos actuales o anteriores con organizaciones armadas ilegales y sostuvo que las afirmaciones difundidas no están respaldadas por pruebas.
¿Qué mensaje envió a las mujeres que participan en política?
Les pidió no permitir que los prejuicios, la violencia verbal ni los ataques contra su intimidad las hagan retroceder y aseguró que continuará trabajando por el Chocó.