Durante la instalación de la 82.ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en Bogotá, José Antonio de Brigard, presidente del Sistema Informativo RCN Televisión, RCN Radio y el diario La República, expuso una reflexión sobre los desafíos que enfrentan la democracia, la confianza ciudadana y la sostenibilidad de los medios frente a la desinformación y los cambios en la inversión publicitaria.
En su intervención, de Brigard alertó sobre el impacto de las nuevas tecnologías en el entorno informativo: “Vivimos en un mundo en el que nunca habíamos tenido tanta información disponible y, paradójicamente, nunca había sido tan difícil distinguir lo verdadero de lo falso".
Precisó que "las noticias, las opiniones, las imágenes y los videos circulan a una velocidad extraordinaria. Y hoy, con la inteligencia artificial, es posible producir contenidos cada vez más convincentes, incluso cuando son completamente falsos”.
Impacto de la desinformación en la confianza ciudadana y la convivencia democrática
El directivo remarcó que la tecnología ha afectado la confianza en lo que se lee, se escucha y en las instituciones, advirtiendo que este deterioro vulnera el sistema democrático.
En sus palabras, precisó que “una democracia no depende solamente de elecciones libres o de instituciones sólidas. Necesita ciudadanos capaces de tomar decisiones informadas, de contrastar opiniones y de distinguir los hechos de la manipulación”.
De igual manera, señaló que el peligro radica en perder la capacidad de reconocer lo verdaderamente real.
“Cuando la falsedad se repite hasta parecer verdad, cuando la información se utiliza deliberadamente para dividir y cuando los ciudadanos dejan de compartir una realidad basada en hechos, se debilitan las condiciones que hacen posible la convivencia democrática".
Remarco que "el riesgo no es solamente que las personas crean algo falso. Es que terminen perdiendo la capacidad de reconocer qué es verdadero”.
Frente a este escenario, resaltó la labor de la prensa profesional: “En medio de esta realidad, el periodismo profesional tiene un valor que debemos reconocer y defender. Yo no soy periodista. He dedicado mi vida a la industria de los medios y hoy tengo la responsabilidad de presidir un grupo que reúne televisión, radio, prensa y plataformas digitales. Desde esa posición he aprendido que el verdadero valor del periodismo no está simplemente en informar primero, sino en verificar, contrastar y responder por lo que se publica”.
Los costos de la verificación y la responsabilidad del ecosistema publicitario
En su discurso, De Brigard hizo hincapié en que el proceso de comprobación de los hechos requiere de un respaldo económico continuo.
“Porque publicar es fácil. Verificar es difícil. Y verificar cuesta. Cuestan las redacciones, los corresponsales, las investigaciones, la experiencia y el tiempo necesario para comprobar una historia antes de llevarla al público. Detrás de una noticia confiable existe una estructura profesional que alguien tiene que financiar”, aseveró.
Asimismo, analizó la transformación de los recursos asignados a la publicidad, indicando que la inversión dejó de ser una selección de entornos para convertirse en una transacción enfocado en comprar audiencias, impresiones, clics, visualizaciones y alcance mediante la optimización de algoritmos e indicadores de eficiencia.
Sobre este punto, advirtió la diferencia entre el volumen de personas y el valor real de los entornos donde aparecen las marcas:
“Una audiencia numerosa no es necesariamente una audiencia valiosa. Y un contacto publicitario barato no siempre representa una buena inversión (...). No es lo mismo que una marca aparezca junto a información verificada, producida por un medio que responde públicamente por sus contenidos, que hacerlo en un entorno donde la verdad y la mentira pueden circular sin mayores diferencias”.
Sostenibilidad económica, independencia periodística y preservación de la libertad
El ejecutivo expuso la paradoja actual entre las exigencias del público y la asignación de presupuestos comerciales.
“Como sociedad exigimos información confiable, periodistas independientes y medios capaces de investigar y vigilar el poder. Pero, al mismo tiempo, una parte creciente de los recursos que históricamente sostenían ese trabajo se está desplazando hacia plataformas que no necesariamente asumen las mismas responsabilidades editoriales. Estamos debilitando económicamente a quienes les exigimos que sean cada vez más fuertes”, explicó.
Sostuvo, además, que los medios profesionales, tanto en sus formatos tradicionales como en sus extensiones digitales, ofrecen responsabilidad editorial, trayectoria y credibilidad.
Aclaró que no sugiere regresar a los medios por nostalgia, pues las empresas de comunicación tienen el deber de innovar, entender a las audiencias, ofrecer resultados y demostrar su valor.
Finalmente, De Brigard dirigió un mensaje a anunciantes, agencias y periodistas, enfatizando la necesidad de alinear las decisiones de negocio con el respaldo a la verdad:
“No podemos defender la importancia de la verdad mientras nuestras decisiones económicas contribuyen a debilitar a quienes trabajan para encontrarla. La independencia periodística necesita convicción, pero también necesita recursos (...). La verdad no solamente se defiende con palabras. También se defiende con decisiones. Y una de esas decisiones es dónde invertimos nuestros recursos. Porque la verdad también se financia”.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Qué desafíos de la desinformación y el periodismo profesional se expuso la SIP en Bogotá?
La desinformación y el uso de inteligencia artificial para generar contenidos falsos debilitan la confianza ciudadana y amenazan las bases de la democracia. Durante la 82.ª Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), José Antonio de Brigard destacó que el verdadero valor del periodismo radica en verificar y contrastar los hechos. Frente a este panorama, se subrayó la urgencia de sostener económicamente a los medios profesionales, pues financiar la verificación de noticias resulta esencial para proteger el acceso a información veraz e independiente.
¿Cómo afecta la desinformación a la democracia y a la confianza ciudadana?
La desinformación erosiona la capacidad de los ciudadanos para reconocer hechos reales, lo que fractura la convivencia democrática y vulnera el proceso de toma de decisiones informadas. Al circular masivamente contenidos manipulados por inteligencia artificial, la polarización aumenta y se debilita la credibilidad en las instituciones públicas. Frente a esta crisis de desinformación, el ejercicio periodístico comprometido con la investigación rigurosa se transforma en el principal garante de la verdad y el debate democrático.
¿Por qué el periodismo profesional requiere financiamiento?
El periodismo profesional enfrenta una grave paradoja económica debido al desplazamiento del presupuesto publicitario hacia plataformas digitales centradas únicamente en clics e impresiones. Investigar, verificar fuentes y mantener redacciones capacitadas exige una estructura sólida con costos significativos que requieren financiamiento continuo. Respaldar a las empresas periodísticas en lugar de priorizar algoritmos de bajo costo garantiza que la verdad cuente con los recursos indispensables para mantener su independencia y responsabilidad editorial.
¿De qué manera los anunciantes y medios profesionales pueden defender la verdad?
Los anunciantes y marcas comerciales defienden la verdad cuando dirigen sus inversiones publicitarias hacia entornos informativos verificados. Las decisiones de negocio deben alinearse con la sostenibilidad de los medios tradicionales y sus plataformas digitales, los cuales ofrecen credibilidad, trayectoria y responsabilidad legal.