La transformación digital se perfila como una de las apuestas para mejorar la atención en salud en Colombia, pero su implementación enfrenta desafíos que van más allá de incorporar nuevas tecnologías.
La sostenibilidad financiera del sistema, las diferencias en el acceso a los servicios entre regiones, la necesidad de fortalecer la prevención y la importancia de contar con reglas claras fueron algunos de los principales temas debatidos por expertos durante el Doctoralia Connect 2026.
Durante el panel Los 4 Retos Críticos de la Salud, los participantes analizaron cómo avanzar hacia un sistema más eficiente, accesible y sostenible, sin que los cambios administrativos, financieros o tecnológicos terminen afectando la atención de los pacientes.
Entre los asistentes estuvieron Alejandro Gaviria, economista y exministro de Salud; Martha Lucía Ospina Ramírez, presidenta ejecutiva de la Red Hospitalaria Méderi; Julián Alfredo Fernández Niño, exsubsecretario de Salud Pública de Bogotá y asesor del Colegio Médico Colombiano; y Jorge Toro, director ejecutivo de la Unión de IPS de Colombia.
¿Cuáles son los cuatro grandes retos de la salud en Colombia?
1. Sostenibilidad financiera y flujo oportuno de recursos
Uno de los principales desafíos identificados durante el encuentro fue garantizar la sostenibilidad financiera del sistema de salud y mejorar el flujo de recursos entre los diferentes actores que participan en la prestación de los servicios.
La discusión puso de relieve la necesidad de atender las dificultades económicas que enfrentan las instituciones prestadoras de salud, así como los problemas relacionados con la conciliación de deudas y las condiciones financieras de los consultorios.
En este escenario, las decisiones que se adopten para ajustar el sistema deberán tener en cuenta tanto la estabilidad de las instituciones como la continuidad de la atención médica.
“La buena noticia es que el sistema no se va a quebrar, la mala es que se puede ajustar en contra de la gente”, señaló Alejandro Gaviria durante el panel.
El exministro advirtió sobre la importancia de equilibrar las decisiones económicas con la protección de los pacientes y la responsabilidad compartida de preservar un sistema de salud que pertenece a todos.
Este reto también tiene implicaciones para la transformación digital. La incorporación de herramientas tecnológicas requiere recursos, procesos administrativos eficientes y condiciones que permitan a los prestadores integrarlas a su operación cotidiana.
2. Articulación entre prestadores públicos y privados y reducción de las brechas territoriales
El segundo desafío está relacionado con la capacidad de articular a los prestadores públicos y privados, especialmente en las regiones donde el acceso a determinados servicios médicos puede ser limitado.
Las diferencias territoriales representan una dificultad para garantizar que los pacientes reciban atención oportuna, en particular cuando necesitan consultas con especialistas que no están disponibles en sus lugares de residencia.
En este contexto, la telemedicina puede contribuir a reducir las barreras geográficas y acercar los servicios de salud a las comunidades apartadas. Sin embargo, su potencial depende de que exista una integración efectiva entre los profesionales, las instituciones y los sistemas de información.
La digitalización, por tanto, no debe limitarse a ofrecer consultas virtuales, sino que debe facilitar la continuidad de la atención y la coordinación entre los diferentes niveles del sistema.
El reto consiste en aprovechar las herramientas tecnológicas para ampliar el acceso a los servicios, sin desconocer las necesidades particulares de cada territorio ni las condiciones de infraestructura que permiten prestar una atención adecuada.
3. Fortalecimiento de la salud pública y la prevención
Otro de los puntos abordados fue la necesidad de fortalecer la salud pública y avanzar hacia modelos de atención que no se concentren exclusivamente en responder a las enfermedades, sino que también permitan prevenirlas y detectar oportunamente los riesgos.
En este propósito, las herramientas digitales pueden facilitar el acceso a información clínica, mejorar el seguimiento de los pacientes y apoyar los procesos de identificación de necesidades sanitarias.
La integración de los datos también puede contribuir a que los profesionales cuenten con información más completa para tomar decisiones y acompañar a las personas durante las diferentes etapas de su atención.
No obstante, para que estas posibilidades se traduzcan en beneficios concretos, es necesario superar la fragmentación de la información y lograr que los sistemas utilizados por los prestadores puedan comunicarse entre sí de manera segura y oportuna.
El fortalecimiento de la prevención, por tanto, requiere combinar las capacidades tecnológicas con estrategias de salud pública y modelos de atención centrados en las necesidades de las comunidades.
4. Reglas claras y seguridad jurídica para el sector
El cuarto reto identificado corresponde a la necesidad de contar con reglas claras que generen confianza y seguridad jurídica para los actores del sistema de salud.
Los prestadores y profesionales necesitan condiciones que les permitan planificar sus operaciones, cumplir con las obligaciones normativas e incorporar nuevas herramientas sin perder de vista los requisitos aplicables a la prestación de los servicios.
Este aspecto cobra relevancia en un contexto en el que la digitalización transforma los procesos clínicos y administrativos, desde el manejo de la historia clínica hasta la facturación electrónica y la generación de reportes.
La integración tecnológica requiere que las instituciones puedan adaptar sus procedimientos a las exigencias del sector y que los distintos actores tengan claridad sobre sus responsabilidades.
Por ello, el desafío no consiste únicamente en adquirir soluciones digitales, sino en incorporarlas de manera organizada a la práctica médica, con procesos que contribuyan a la eficiencia y a la calidad de la atención.
La transformación digital va más allá de las consultas virtuales
Uno de los principales mensajes del Doctoralia Connect 2026 fue que la transformación digital no puede medirse únicamente por la cantidad de consultas realizadas mediante videollamadas o por la disponibilidad de una historia clínica electrónica.
Para avanzar hacia una atención verdaderamente integrada, los sistemas de información deben intercambiar datos de manera segura y oportuna, de modo que los profesionales puedan acceder a información relevante y los procesos clínicos y administrativos funcionen de forma coordinada.
Martha Lucía Ospina Ramírez se refirió a esta diferencia al recordar la experiencia de la telemedicina durante la pandemia de covid-19.
“Hicimos millones de consultas de telemedicina en el COVID, consultas que fueron episódicas y no tienen en realidad el fondo de la verdadera telemedicina. No nos engañemos pensando que tener un hospital digital es tener historia clínica electrónica. Claramente no lo es”, afirmó.
Su intervención puso el foco en la necesidad de entender la digitalización como un proceso integral, que involucra la organización de los servicios, el manejo de la información y la continuidad de la atención.
En este contexto, la interoperabilidad —la capacidad de diferentes sistemas tecnológicos para intercambiar y utilizar información— se convierte en un elemento fundamental para reducir la fragmentación de los datos y facilitar la coordinación entre los prestadores.
A estas posibilidades se suman tecnologías como el internet de las cosas, que pueden ampliar las alternativas para el seguimiento y la gestión de información en salud, siempre que su implementación responda a necesidades concretas de los pacientes y de los profesionales.
Inteligencia artificial en salud: oportunidades y límites
La inteligencia artificial también ocupó un lugar importante en la conversación. Su capacidad para apoyar determinados procesos clínicos, facilitar el análisis de información y reducir algunas tareas administrativas abre nuevas posibilidades para el sector.
Sin embargo, los expertos señalaron que la incorporación de estas herramientas debe preservar el papel del profesional de la salud en la toma de decisiones y en el acompañamiento de los pacientes.
Julián Alfredo Fernández Niño advirtió sobre el riesgo de que la tecnología termine restando valor a la labor médica si no se define adecuadamente la función del profesional dentro de los procesos apoyados por inteligencia artificial.
“La potencialidad es enorme. Pero si ese médico no se ubica en algún lugar significativo en esa cadena, lo que vamos a tener es una pérdida del valor de la medicina”, sostuvo.
La reflexión plantea que la innovación tecnológica debe complementar el conocimiento y el criterio clínico, en lugar de convertir la atención en un proceso automatizado que desconozca las necesidades particulares de cada paciente.
Además, para aprovechar las capacidades de la inteligencia artificial, las instituciones deben contar con información organizada y procesos que permitan integrar estas soluciones a sus actividades habituales.
¿Cómo pueden las herramientas digitales mejorar la práctica médica?
En línea con los desafíos discutidos durante el evento, Doctoralia presentó Doctoralia Practice, una plataforma dirigida a profesionales de la salud independientes que reúne diferentes herramientas para la gestión de los consultorios.
Entre sus funcionalidades se encuentran la gestión de la historia clínica, la generación de reportes de RIPS, la facturación electrónica y la documentación clínica asistida por inteligencia artificial mediante NOA Notes.
La solución busca facilitar la articulación de tareas clínicas y administrativas que forman parte de la actividad diaria de los profesionales, en un entorno en el que la gestión de la información y el cumplimiento de las obligaciones normativas adquieren una importancia creciente.
Cristian Peñaloza, gerente de marketing de Doctoralia Colombia, señaló que la transformación digital debe traducirse en mejoras concretas para quienes reciben y prestan los servicios de salud.
“El reto del sector salud no es solamente incorporar nuevas tecnologías, sino lograr que estas se traduzcan en una atención más oportuna, eficiente y centrada en las necesidades de los pacientes. Para conseguirlo, es fundamental que la transformación digital esté acompañada de una mejor integración de los procesos clínicos y administrativos que hacen parte de la práctica médica”, indicó.
La propuesta refleja una de las tendencias del sector: integrar en un mismo entorno las herramientas necesarias para gestionar la atención, organizar la documentación y facilitar los procesos administrativos.
No obstante, el impacto de estas soluciones dependerá de su incorporación efectiva a los consultorios y de su capacidad para responder a las necesidades reales de los profesionales y los pacientes.
Doctoralia Awards reconoció a 21 profesionales de la salud
El Doctoralia Connect 2026 también fue escenario de una nueva edición de los Doctoralia Awards, en la que fueron reconocidos 21 profesionales de la salud por su labor y trayectoria.
Los premios contemplaron siete categorías: cirugía general y especialidades quirúrgicas; dermatología y medicina estética; odontología y cirugía maxilofacial; pediatría y especialidades pediátricas; rehabilitación y bienestar; salud mental; y salud sexual y reproductiva.
Uno de los elementos distintivos de la premiación es la participación de los propios profesionales de la salud en la votación para elegir a los ganadores, como una forma de reconocer el trabajo de sus colegas.
Claves del tema en cuatro preguntas:
¿Cuáles son los cuatro grandes retos que enfrenta el sistema de salud colombiano?
Los principales desafíos son garantizar la sostenibilidad financiera y el flujo oportuno de recursos, mejorar la articulación entre prestadores públicos y privados para reducir las brechas territoriales, fortalecer la salud pública y la prevención, y establecer reglas claras que brinden confianza y seguridad jurídica al sector.
¿Por qué la transformación digital de la salud va más allá de las consultas virtuales?
Porque no basta con ofrecer consultas por videollamada o implementar historias clínicas electrónicas. Es necesario integrar los sistemas de información para que los datos médicos y administrativos puedan intercambiarse de manera segura y oportuna, facilitando la continuidad de la atención y la coordinación entre los prestadores.
¿Qué papel desempeñan la inteligencia artificial y la telemedicina en la atención médica?
La telemedicina puede reducir las barreras geográficas y facilitar el acceso a especialistas en regiones apartadas. Por su parte, la inteligencia artificial puede apoyar los diagnósticos, agilizar procesos clínicos y disminuir la carga administrativa. Sin embargo, estas tecnologías deben complementar el criterio médico y preservar el papel del profesional en la toma de decisiones.
¿Cómo pueden las herramientas digitales mejorar la atención de los pacientes en Colombia?
Las herramientas digitales pueden facilitar la gestión de historias clínicas, la facturación electrónica, la generación de reportes y la documentación médica. Su integración permite optimizar los procesos de los consultorios y mejorar la eficiencia, con el objetivo de ofrecer una atención más oportuna, accesible y centrada en las necesidades de los pacientes.