El Cesar es el segundo territorio donde más se genera energía solar después del Atlántico. En el departamento, los paneles solares ahora comparten espacio con colmenas, cultivos agrícolas, ganado y también laboratorios donde estudiantes e investigadores prueban tecnologías para aprovechar las energías renovables.
En Valledupar, uno de los ejemplos combina energía solar y apicultura. En los terrenos de la Minigranja La Paz Verso, las colmenas fueron instaladas entre los paneles como parte de una iniciativa de Miel Silvestre y Solenium.
Apicultura en y energía solar
“En medio de la producción de energía limpia también se pueden desarrollar otros sistemas amigables con el medio ambiente”, explicó Einar Muñoz, representante de Miel Silvestre.
El proyecto busca acercar a las comunidades al conocimiento sobre las abejas y su importancia para los ecosistemas y la producción agropecuaria.
“El programa está abierto para todos: instituciones, entidades, apicultores y personas de la comunidad. La idea es que puedan acceder al conocimiento y al manejo de las abejas en este territorio”, señaló Muñoz.
Modelo de colmena horizontal
La propuesta utiliza un modelo de colmena horizontal que, según explicó el apicultor, facilita el manejo y la extracción de la miel y genera condiciones favorables para las colonias.
“Es un modelo que permite facilitar el manejo y la extracción, además de generar condiciones internas más favorables para la misma colonia”, agregó.
La experiencia se replica con otras actividades. Unergy opera 24 minigranjas solares y construye 11 adicionales en el Cesar. En algunas se desarrollan cultivos de melón, sandía y ají, mientras que en otras se permite el ingreso controlado de ganado u ovejas.
Espacios para actividades productivas
En diálogo con La FM, Eduardo Ospina, CEO y cofundador de Unergy, explicó que estas instalaciones pueden convertirse en espacios para diferentes actividades productivas.
“Las minigranjas solares son proyectos de dos hectáreas que se conectan a la red de distribución. El hecho de que estén distribuidas permite usar el suelo no solamente para generar energía”, indicó.
Ospina agregó que la combinación con actividades agrícolas y pecuarias puede generar beneficios adicionales para las comunidades.
Laboratorios para investigación
“Son espacios vivos en los que podemos convivir con las regiones y con las personas que están a nuestro alrededor. No solamente estamos hablando de generación de energía”, afirmó.
La energía solar también se está utilizando para investigación. En La Paz funciona Solab, un laboratorio desarrollado junto con universidades y empresas tecnológicas, donde estudiantes y comunidades experimentan con paneles, sistemas de seguimiento y otras soluciones.
Para Alexandra Hernández, presidenta ejecutiva de SER Colombia (Asociación de Energías Renovables y Almacenamiento), estos proyectos muestran el impacto que pueden tener las instalaciones de menor escala.
Desarrollo de conocimientos
“Esta minigranja muestra la importancia que tienen estos proyectos para atender directamente la energía de las comunidades vecinas”, sostuvo Hernández.
La dirigente gremial destacó además que estas instalaciones pueden aportar al respaldo de las redes locales y al desarrollo tecnológico desde las regiones.
“Hay estudiantes de universidades, del SENA y de colegios desarrollando tecnologías colombianas para que las energías renovables transformen vidas y generen desarrollo tecnológico desde las regiones”, afirmó.
Generación de energía en el Cesar
De acuerdo con SER Colombia, el Cesar cuenta actualmente con 443 megavatios de capacidad renovable instalada, distribuidos en 53 proyectos que ya entregan energía al sistema. Estas iniciativas han representado inversiones superiores a 330 millones de dólares y más de 4.000 empleos durante su construcción.
Destacó que estos han servido como respaldo durante periodos de alta exigencia del sistema, especialmente en momentos asociados al fenómeno de El Niño.
A esa capacidad se suman nueve proyectos que están en desarrollo y que alcanzarían otros 770 megavatios entre 2027 y 2030. De cumplirse los cronogramas previstos, el departamento superaría los 1.200 megavatios de capacidad renovable.
La dirigente gremial destacó que uno de los mayores retos para el sector es agilizar los procesos que hoy mantienen frenadas inversiones millonarias en energías limpias. En ese sentido, aseguró que existe una agenda de trabajo conjunta con el Gobierno Nacional para avanzar en ajustes regulatorios y destrabar proyectos que permanecen represados desde hace varios años.
Clave del tema en cuatro preguntas:
¿Cómo avanza la energía renovable en el Cesar?
El departamento cuenta con 443 megavatios de capacidad renovable instalada en 53 proyectos que ya entregan energía al sistema. Además, hay nueve iniciativas en desarrollo que sumarían otros 770 megavatios entre 2027 y 2030, con lo que el Cesar podría superar los 1.200 megavatios.
¿Qué otros usos se están dando a las granjas solares?
Los terrenos destinados a la generación de energía también están siendo utilizados para actividades como apicultura, cultivos de melón, sandía y ají, además del ingreso controlado de ganado y ovejas. La apuesta es combinar la producción de energía con nuevas oportunidades para las comunidades.
¿Cómo se integran las abejas con los paneles solares?
En Valledupar, una alianza entre Miel Silvestre y Solenium permitió instalar colmenas dentro de una granja solar. El proyecto busca enseñar sobre el manejo de las abejas y destacar su importancia para los ecosistemas y la producción agropecuaria, aprovechando espacios que quedan entre los paneles.
¿Qué papel cumplen la investigación y la innovación?
En La Paz funciona Solab, un laboratorio solar desarrollado con universidades y empresas tecnológicas. Allí estudiantes, comunidades e investigadores prueban diferentes tecnologías y configuraciones de paneles. El objetivo es generar conocimiento y desarrollar soluciones que puedan aplicarse en otras regiones del país.